Sistemas agroalimentarios sostenibles e inclusión social: una visión de futuro desde Ecogranxa San Isidro

Hablar de sostenibilidad en 2026 ya no es hablar de una opción ética o de una tendencia pasajera. Es hablar de viabilidad económica, de cohesión social y de estabilidad a largo plazo. Así lo deja claro el informe Tendencias en sostenibilidad empresarial 2026, elaborado por el Pacto Mundial de la ONU España, que sitúa la transformación de los sistemas agroalimentarios como una de las palancas estratégicas del nuevo modelo productivo.

Este enfoque conecta de forma directa con el trabajo que la ONGD SenValos está desarrollando a través del proyecto Ecogranxa San Isidro, una iniciativa de agricultura ecológica orientada a la inclusión sociolaboral de personas migrantes, en colaboración con la Asociación Benéfica Renacer. Lejos de ser una experiencia aislada, este proyecto se alinea plenamente con las grandes transformaciones que el sector agroalimentario deberá afrontar en los próximos años.

Una crisis múltiple que exige respuestas estructurales

El informe del Pacto Mundial parte de una realidad incontestable: la coexistencia de crisis climática, inseguridad alimentaria y tensiones geopolíticas está tensionando los sistemas productivos tradicionales. El sector agroalimentario, por su dependencia directa de los recursos naturales y de cadenas de suministro complejas, se encuentra en el centro de esta tormenta perfecta.

En este contexto, los sistemas agroalimentarios sostenibles dejan de ser una aspiración para convertirse en un factor clave de resiliencia económica y social. Producir alimentos de forma local, con menor dependencia de insumos externos y reduciendo la huella ambiental, ya no es solo una buena práctica: es una estrategia de adaptación frente a un entorno cada vez más volátil.

Ecogranxa San Isidro nace precisamente desde esta lectura de la realidad. Su apuesta por la agricultura ecológica y regenerativa no solo busca proteger el entorno natural, sino también construir un modelo productivo más estable, capaz de generar empleo digno y arraigo territorial.

Transformar la producción: del campo a la mesa

Una de las claves que subraya el informe es la necesidad de una transformación profunda de los modelos de producción, la trazabilidad y la gestión de las cadenas de suministro. Para 2026, integrar criterios ESG en toda la cadena de valor será una exigencia creciente, tanto por presión regulatoria como por demanda del mercado.

Desde esta perspectiva, Ecogranxa San Isidro actúa como un laboratorio práctico de esa transformación. La producción ecológica permite:

  • Reducir el uso de insumos químicos y las emisiones asociadas.
  • Mejorar la salud del suelo y la biodiversidad.
  • Facilitar una trazabilidad clara y transparente del producto.
  • Reforzar la confianza de quienes consumen alimentos producidos de forma responsable.

Pero hay un elemento diferencial que el informe también empieza a reconocer con mayor claridad: la dimensión social de la sostenibilidad agroalimentaria. No basta con producir de forma más verde; es imprescindible hacerlo generando oportunidades reales para las personas.

Inclusión sociolaboral como pilar de la sostenibilidad

La sostenibilidad, entendida en sentido amplio, no puede desvincularse de la inclusión. El sector agroalimentario ofrece un enorme potencial como espacio de inserción sociolaboral, especialmente para personas migrantes que encuentran barreras de acceso al empleo en otros ámbitos.

Ecogranxa San Isidro incorpora esta visión de forma estructural. A través de itinerarios de formación, acompañamiento y empleo en agricultura ecológica, el proyecto:

  • Facilita el acceso a competencias profesionales demandadas.
  • Promueve la autonomía económica de personas en situación de vulnerabilidad.
  • Favorece procesos de integración social desde el trabajo y el territorio.
  • Contribuye a fijar población y revitalizar el medio rural.

Este enfoque responde de manera directa a uno de los grandes retos señalados por el Pacto Mundial: construir sistemas económicos que no dejen a nadie atrás. La inclusión sociolaboral no es un efecto colateral del proyecto, es uno de sus objetivos centrales.

Resiliencia y competitividad: dos caras de la misma moneda

El informe insiste en que los sistemas agroalimentarios sostenibles serán determinantes para mantener la competitividad empresarial. Recuperar cultivos locales, diversificar producciones y digitalizar procesos no solo reduce riesgos, sino que abre nuevas oportunidades de mercado.

En el caso de Ecogranxa San Isidro, la diversificación productiva y la orientación a circuitos cortos de comercialización refuerzan la resiliencia del proyecto. Al mismo tiempo, la incorporación progresiva de herramientas de gestión y trazabilidad permite responder a estándares cada vez más exigentes, anticipándose a futuras regulaciones.

Aquí hay un mensaje claro para el conjunto del sector: la sostenibilidad no es un coste, es una inversión estratégica. Y cuando esa inversión se combina con impacto social, el retorno se multiplica en términos de estabilidad y legitimidad.

Regulación, geopolítica y anticipación

El Pacto Mundial advierte de un entorno regulatorio más exigente y de mercados internacionales cada vez más inestables. La crisis climática y la geopolítica están redefiniendo las reglas del juego. Adaptarse tarde ya no es una opción.

Proyectos como Ecogranxa San Isidro demuestran que es posible anticiparse. Integrar prácticas agrícolas sostenibles, apostar por la transparencia y fortalecer la dimensión social del modelo productivo permite convertir un contexto incierto en una ventaja competitiva y social.

Mirar a 2026 con una visión transformadora

La gran conclusión del informe es contundente: la sostenibilidad del sistema agroalimentario es ya un pilar para la estabilidad económica, social y climática. No se trata solo de cumplir con la normativa, sino de construir modelos capaces de perdurar.

Desde SenValos, el trabajo en Ecogranxa San Isidro refleja esta visión de futuro. Agricultura ecológica, inclusión sociolaboral y resiliencia territorial se articulan en un mismo proyecto que demuestra que otra forma de producir —y de incluir— no solo es posible, sino necesaria.

Decir las cosas como son implica asumir que el cambio ya está en marcha. La cuestión no es si el sector agroalimentario debe transformarse, sino cómo y con quién. Apostar por modelos sostenibles e inclusivos es, hoy, una decisión estratégica. Y también una oportunidad para construir un futuro más justo, más resiliente y más compartido.

Pensando en 2026, anticiparse ya no es opcional. Para facilitar este camino, desde SenValos hemos preparado un Ebook sobre las Tendencias en Sostenibilidad para 2026, con una visión clara y práctica alineada con los marcos del Pacto Mundial de la ONU España. En él encontrarás claves sencillas, ejemplos aplicables y enlaces a recursos útiles para integrar la sostenibilidad ambiental y social en la gestión diaria. Descárgalo y pasa de la teoría a la acción, fortaleciendo el impacto, la resiliencia y el valor a largo plazo de tu organización.

2025 en ONGD SenValos: un año de inclusión, alianzas y resultados medibles

31 de diciembre de 2025. Cerramos el año con una mezcla de orgullo sereno y responsabilidad. Orgullo, porque 2025 ha sido un año de mucho trabajo sostenido, de presencia en el territorio y de proyectos que han respondido a necesidades reales. Responsabilidad, porque cada dato que compartimos y cada historia que acompañamos nos recuerdan que la inclusión social no es una idea abstracta: es una tarea cotidiana, exigente y colectiva.

En un contexto social donde conviven avances con incertidumbres —y donde, en ocasiones, se escuchan discursos que simplifican la diversidad o cuestionan la sostenibilidad y la interculturalidad—, en ONGD SenValos hemos optado por un enfoque claro: actuar con rigor, cercanía y evidencia, sumando alianzas para que las oportunidades sean más accesibles para todas las personas y para que nuestras comunidades sean más cohesionadas, más seguras y más prósperas.

Este artículo es una recapitulación ordenada de lo que hemos impulsado en 2025, los resultados alcanzados y la mirada con la que entramos en 2026.

Una idea-fuerza que ha guiado 2025: inclusión que se construye en lo local

Si algo define este año es la combinación de tres elementos:

  1. Territorio: proyectos aterrizados, con presencia real en municipios y comarcas.
  2. Acompañamiento: procesos de inclusión que no se resuelven en una sesión, sino en itinerarios sostenidos.
  3. Alianzas: administración local, tejido asociativo, empresas y ciudadanía comprometida.

La inclusión social, la empleabilidad, la educación, la salud comunitaria o el bienestar en el rural no dependen de una única intervención. Dependen de redes y de continuidad. Por eso, en SenValos hemos priorizado el trabajo en red, la coordinación con agentes locales y la capacidad de adaptar cada proyecto a la realidad concreta de cada lugar.

Proyectos principales de 2025

1) Inclusión social de personas migrantes en A Coruña, Negreira, Vilagarcía de Arousa y Chantada

Durante 2025 desarrollamos diversos proyectos de inclusión social dirigidos a personas migrantes en A Coruña, Negreira, Vilagarcía de Arousa y Chantada. El objetivo común ha sido reducir barreras y ampliar oportunidades a través de acciones de acompañamiento, orientación, activación comunitaria y derivación coordinada a recursos.

Estos proyectos se sostienen sobre una premisa sencilla: la inclusión no ocurre “por inercia”. Requiere información accesible, apoyos en momentos clave, acompañamiento para navegar trámites y recursos, y también espacios donde fortalecer el vínculo comunitario.

2) Proyecto europeo: formación en lenguas de acogida utilizando IA, en colaboración con Polonia

La lengua es una llave. Abre puertas a la participación social, a la formación, al empleo y al acceso a servicios. En 2025 impulsamos un proyecto europeo de formación en lenguas de acogida utilizando IA, en colaboración con Polonia.

El foco ha estado en explorar enfoques más personalizados y accesibles: ritmos de aprendizaje distintos, itinerarios adaptables y recursos que reduzcan la dependencia de un único formato de enseñanza. La innovación, en nuestro enfoque, no sustituye lo humano: lo refuerza. La tecnología es útil cuando amplía el acceso, reduce brechas y respeta la diversidad de contextos.

3) COIDAMUXÍA: promoción del voluntariado para paliar la soledad no deseada en el rural

El rural no solo necesita servicios: necesita comunidad. En 2025 impulsamos un proyecto de promoción del voluntariado de COIDAMUXÍA orientado a paliar la soledad no deseada en el ámbito rural.

La soledad no deseada es un fenómeno silencioso, con efectos sobre la salud y el bienestar. Responder a ella exige sensibilidad, continuidad y una forma de cuidado que no infantilice ni invada, sino que acompañe desde el respeto. El voluntariado, bien diseñado y bien cuidado, puede ser una herramienta poderosa para fortalecer vínculos, activar redes vecinales y sostener la vida cotidiana.

4) VALÍA: itinerario integral para mujeres migrantes en situación de vulnerabilidad

En 2025 desarrollamos el proyecto VALÍA, un itinerario integral para mujeres migrantes vulnerables. Este trabajo ha partido de una realidad que conviene nombrar sin rodeos: muchas mujeres migrantes afrontan barreras acumuladas (administrativas, laborales, lingüísticas, de cuidados, de aislamiento social o de acceso a derechos).

Un itinerario integral significa acompañar con perspectiva de género y derechos, coordinando recursos y sosteniendo procesos, no solo “atendiendo demandas puntuales”. En VALÍA, la prioridad ha sido fortalecer capacidades, proteger derechos y ampliar redes de apoyo para que cada persona pueda construir su proyecto vital con más seguridad y autonomía.

5) Ecogranja San Isidro: inclusión sociolaboral a través de la agricultura regenerativa

La transición ecológica no es solo una cuestión ambiental: también es social. En 2025 avanzamos en el proyecto de inclusión sociolaboral a través de la agricultura regenerativa en Ecogranja San Isidro.

La agricultura regenerativa conecta empleo, aprendizaje práctico, sostenibilidad y arraigo territorial. Trabajar desde este enfoque significa pensar a largo plazo: suelos más sanos, producción con menor impacto, y al mismo tiempo itinerarios de inclusión que pueden abrir puertas al empleo y al emprendimiento en el sector agroalimentario.

6) Refuerzo educativo para jóvenes migrantes en A Coruña, con apoyo en material escolar

La educación es un derecho y también un predictor de oportunidades futuras. En 2025 mantuvimos el proyecto de refuerzo educativo para jóvenes migrantes en A Coruña, incluyendo apoyo en la entrega de material escolar.

Aquí el objetivo es muy concreto: que el punto de partida no determine el techo. Acompañar en el estudio, reforzar hábitos, apoyar la continuidad educativa y reducir barreras materiales es una inversión directa en futuro, en autoestima y en pertenencia.

7) Dinamización del sector productivo agroecológico en la comarca de A Coruña

En 2025 participamos como agente dinamizador del sector productivo agroecológico de la comarca de A Coruña. La agroecología es una vía de desarrollo territorial con potencial económico, ambiental y social. Dinamizar el sector significa facilitar conexiones, activar redes, visibilizar iniciativas y contribuir a un ecosistema productivo más resiliente.

Este trabajo tiene un componente estratégico: si queremos territorios vivos y transiciones justas, necesitamos cadenas de valor locales, empleo digno y modelos productivos sostenibles que no dejen a nadie atrás.

8) Promoción del asociacionismo migrante: apoyo a iniciativas en A Coruña, Betanzos y Costa da Morte

La inclusión se fortalece cuando hay participación y organización comunitaria. En 2025 reforzamos la promoción del asociacionismo migrante, apoyando iniciativas en A Coruña, Betanzos y Costa da Morte.

Este apoyo busca algo esencial: que las personas migrantes no sean solo destinatarias de servicios, sino también protagonistas de propuestas, espacios de convivencia y acciones colectivas. El asociacionismo es un vehículo de ciudadanía activa y una pieza clave para construir comunidades más cohesionadas.

Resultados 2025: datos que hablan de esfuerzo y de impacto

La rendición de cuentas importa. No solo por transparencia, sino porque permite aprender, mejorar y sostener el apoyo social a lo que funciona.

En 2025, en ONGD SenValos:

  • Atendimos a 643 personas migrantes a lo largo del año.
  • El 63% fueron mujeres, lo que refuerza la importancia de mantener enfoques específicos y medidas que contemplen desigualdades estructurales.
  • Formamos a 95 personas, impulsando competencias clave para la autonomía y la empleabilidad.
  • Logramos inserción laboral estable para 34 personas, un indicador especialmente relevante por su impacto directo en seguridad económica y proyecto de vida.
  • Impactamos positivamente en más de 13.600 personas de manera indirecta, a través de acciones comunitarias, sensibilización, redes, dinamización y mejora de entornos.

Estos datos no son una meta final: son un punto de partida para seguir mejorando. Detrás de cada cifra hay tiempo, coordinación, seguimiento, y también la voluntad de quienes confían en nuestros programas y participan en ellos.

Lo que 2025 nos ha enseñado (y lo que no vamos a perder de vista)

Este año deja aprendizajes claros:

  • Los itinerarios funcionan mejor que las intervenciones aisladas. La inclusión exige continuidad y seguimiento.
  • El enfoque comunitario multiplica el impacto. Cuando activas redes locales, los cambios se sostienen más allá de un proyecto.
  • La innovación útil es la que reduce brechas. La IA y la tecnología tienen sentido cuando mejoran acceso, personalización y eficiencia sin deshumanizar procesos.
  • El rural necesita soluciones específicas. La soledad no deseada no se aborda con recetas urbanas: requiere cercanía, presencia y respeto por los ritmos del territorio.
  • La sostenibilidad y la inclusión son dos caras de la misma transición. No hay futuro ambiental viable sin justicia social, ni justicia social duradera sin entornos sostenibles.

Mirada 2026: consolidar, escalar y cuidar lo esencial

Entramos en 2026 con una visión práctica y de futuro: consolidar lo que funciona, escalar lo replicable y reforzar la calidad del acompañamiento. Esto implica:

  • fortalecer itinerarios de empleabilidad y formación;
  • ampliar enfoques comunitarios y de participación;
  • seguir innovando en aprendizaje de lenguas y metodologías accesibles;
  • reforzar acciones que conecten agroecología, empleo y territorio;
  • y cuidar al equipo y al voluntariado, porque no hay impacto sostenido sin organizaciones cuidadas.

Gracias y cómo seguir sumando

Nada de esto se hace en solitario. Gracias a las personas participantes, al voluntariado, al equipo profesional, a las entidades colaboradoras, a las administraciones y al tejido productivo que ha caminado con SenValos durante 2025.

Si quieres contribuir a que este trabajo continúe y llegue más lejos en 2026, hay varias formas de sumar: participar, difundir, colaborar como entidad o apoyar las iniciativas de SenValos desde tu ámbito. Lo importante es lo mismo: seguir construyendo comunidad y oportunidades reales, con rigor y con humanidad.

Giving Tuesday: cuando donar es apostar por una sociedad más próspera

Cada año, el martes después del Black Friday y el Cyber Monday, el foco cambia del consumo a la generosidad. Es el Giving Tuesday, un movimiento global nacido en 2012 que invita a personas, empresas y organizaciones a dedicar un día a “hacer el bien”: donar dinero, tiempo, conocimiento o influencia para apoyar causas sociales.

En solo una década, el Giving Tuesday se ha convertido en una de las grandes citas mundiales de la solidaridad, movilizando miles de millones de euros en un solo día y apoyando a organizaciones sociales de todos los tamaños. No es una campaña más: es un recordatorio contundente de que, frente al miedo y la polarización, la generosidad sigue siendo una fuerza transformadora muy concreta.

En tiempos de miedo y discursos de rechazo, donar es tomar posición

Vivimos un momento en el que se multiplican los mensajes en contra de la sostenibilidad, de las personas migrantes y de la interculturalidad. Se repiten ideas como:

  • “La transición ecológica nos empobrece.”
  • “La inmigración es una carga para el sistema.”
  • “No podemos sostener tantas ayudas sociales.”

Estos discursos simplifican una realidad compleja y, sobre todo, omiten un dato clave: avanzar en sostenibilidad, inclusión y diversidad no nos empobrece como sociedad; al contrario, contribuye a asentar las bases de una prosperidad más sólida, resistente y compartida.

Donar en Giving Tuesday a causas sociales relacionadas con estos ámbitos es, en ese sentido, una forma muy clara de decir: “Quiero un país que avance hacia un futuro sostenible, inclusivo y próspero, y estoy dispuesto/a a invertir en ello.”

Mito 1: “La sostenibilidad nos hace más pobres”

Realidad: bien gestionada, la transición verde crea empleo, innovación y resiliencia.

Los datos europeos muestran que el empleo en la llamada “economía ambiental” (energías renovables, gestión de residuos, eficiencia energética, economía circular, etc.) ha crecido más rápido que el empleo en el conjunto de la economía en las últimas décadas.

Es cierto que la transición ecológica implica costes, cambios sectoriales y tensiones, y también genera resistencias políticas. Pero la evidencia es clara: retrasar la transición es más caro en empleo y bienestar que acelerarla con criterios de justicia social.

Cuando donas a organizaciones que trabajan por la sostenibilidad social y ambiental, no estás “tirando el dinero” en una moda verde. Estás contribuyendo a:

  • Preparar a personas en situación de vulnerabilidad para acceder a los empleos verdes del presente y del futuro.
  • Impulsar modelos de producción y consumo que reducen riesgos (climáticos, energéticos, alimentarios) y, por tanto, costes futuros para toda la sociedad.
  • Proteger la salud, el territorio y los medios de vida de comunidades que, si no se actúa, serán las más golpeadas por las crisis ambientales.

Es una inversión en resiliencia y competitividad, no un lujo ideológico.

Mito 2: “La inmigración y la interculturalidad nos restan recursos”

Realidad: la migración es ya uno de los motores de la prosperidad económica y demográfica.

Mientras algunos discursos insisten en presentar a las personas migrantes como una carga, los datos dicen lo contrario.

  • En muchos países, las personas migrantes representan un porcentaje muy significativo de las personas emprendedoras.
  • En numerosas economías avanzadas, las personas migrantes han sido responsables de buena parte del crecimiento del empleo y de la mitigación de la escasez de mano de obra en sectores clave.

En el caso de España, diversos análisis recientes señalan que:

  • La economía española ha crecido por encima de la media europea, con una parte muy significativa de los nuevos empleos cubiertos por personas nacidas fuera de España.
  • La inmigración está sosteniendo el crecimiento de la población activa, en un país con fuerte envejecimiento demográfico, y contribuyendo de forma relevante al sistema de Seguridad Social.

Es decir: sin la aportación de las personas migrantes, nuestra capacidad de mantener servicios públicos, sistemas de pensiones y tejido productivo sería menor, no mayor.

Donar a organizaciones que acompañan a personas migrantes en su inclusión laboral, su emprendimiento y su participación social es, por tanto, una apuesta muy directa por:

  • Más empleo y más emprendimiento.
  • Más cotizaciones y más consumo local.
  • Más cohesión social y menos exclusión, que es siempre mucho más cara de gestionar a medio y largo plazo.

Mito 3: “La diversidad cultural genera conflicto”

Realidad: la interculturalidad, si se cuida, multiplica creatividad, innovación y cohesión.

Las sociedades diversas no son automáticamente más justas; necesitan políticas y prácticas concretas para que la diferencia se convierta en riqueza compartida, y no en desigualdad. Ahí es donde las causas sociales que trabajan en interculturalidad son esenciales:

  • Medían conflictos y previenen la polarización mediante espacios de encuentro.
  • Ofrecen formación, acompañamiento y herramientas contra el racismo y la discriminación.
  • Conectan a personas de orígenes diversos con oportunidades reales de empleo, vivienda, participación y emprendimiento.

Cuando decides donar a proyectos de interculturalidad, estás apoyando el tipo de sociedad donde la diversidad no se tolera a regañadientes, sino que se aprovecha como palanca de innovación, creatividad económica y democracia más fuerte.

¿Y qué tiene que ver todo esto con Giving Tuesday y con ONGD SenValos?

El Giving Tuesday es una ocasión muy concreta para transformar tus valores en acción. No es solo un hashtag: es la oportunidad de escoger qué tipo de futuro quieres financiar.

En ONGD SenValos trabajamos precisamente en esos cruces donde se juega el modelo de sociedad que tendremos mañana:

  • Sostenibilidad y territorio, apoyando iniciativas agroecológicas y de producción responsable que dinamizan el tejido productivo local y generan empleo digno.
  • Personas migrantes y emprendimiento, acompañando itinerarios de inserción laboral y proyectos emprendedores que aportan valor económico y social al conjunto de la comunidad.
  • Interculturalidad e inclusión, creando espacios y programas donde personas de orígenes diversos pueden encontrarse, formarse y participar en igualdad de condiciones.

Cada donación permite sostener y ampliar estos procesos: más formación, más acompañamiento personalizado, más apoyo técnico para emprender, más alianzas con empresas comprometidas con la sostenibilidad social y ambiental. En términos claros: más oportunidades reales para que personas y comunidades salgan adelante y contribuyan al bienestar colectivo.

Este Giving Tuesday, tu donación es una declaración de futuro

Puedes mirar el contexto actual y quedarte con los mensajes de miedo: “no hay para todas”, “la sostenibilidad es un lujo”, “la migración nos resta”. O puedes mirar los datos y la realidad sobre el terreno y tomar otra decisión: apostar por una prosperidad que no se base en excluir, sino en incluir; no en explotar, sino en cuidar; no en competir entre quienes tienen menos, sino en construir juntas y juntos.

En Giving Tuesday te invitamos a hacerlo de forma muy concreta:

  • Con una donación puntual, para impulsar proyectos que ya están generando empleo, inclusión y sostenibilidad.
  • Con una donación periódica, que permite planificar a largo plazo y sostener itinerarios de cambio profundo en la vida de muchas personas.
  • Compartiendo con tu entorno por qué apoyas a organizaciones como ONGD SenValos y cómo entiendes la generosidad como una inversión en el futuro común.

Donar hoy no es “hacer caridad”. Es participar activamente en el diseño de una sociedad más justa, inclusiva y próspera. En este Giving Tuesday, tú decides de qué lado de la historia quieres estar.

Cada menú cuenta: SenValos en el PDE de Restauración Colectiva

La participación de SenValos en el Proceso de Descubrimiento Emprendedor (PDE) de Restauración Colectiva impulsado por la Fundación Paideia Galiza y la Fundación Juana de Vega ha sido una oportunidad para llevar un mensaje claro: la transición hacia una restauración colectiva responsable en Galicia solo tendrá sentido si al mismo tiempo fortalecemos el tejido agroecológico y abrimos espacio a la inclusión laboral y el emprendimiento de las personas migrantes.

En la mesa de personas expertas sobre producción ecológica, SenValos ha puesto sobre la mesa esta doble mirada: territorio y empleo digno; transición ecológica y justicia social; menús saludables y proyectos de vida que arraigan en Galicia.

Un PDE para repensar la restauración colectiva en clave de territorio

Los PDE son jornadas participativas en las que administración, empresas, entidades sociales, centros de investigación y otras personas clave se reúnen para identificar retos y oportunidades de negocio ligados a la Estrategia de Especialización Inteligente (RIS3). En este caso, el PDE se centró en cómo impulsar una restauración colectiva –pública y privada– que incorpore criterios de circularidad, ecología y sostenibilidad, y que abra nuevas oportunidades empresariales en Galicia.

Este PDE se enmarca en el proyecto Circular Challenge de Paideia, que trabaja para apoyar la innovación y la economía circular en pequeños negocios gallegos, abarcando diferentes sectores productivos.

Lo que nos dejó la presentación de la Fundación Juana de Vega

La presentación inicial de la Fundación Juana de Vega, titulada “Restauración colectiva responsable: cómo conseguila e superar obstáculos” (5 de noviembre de 2025), dibujó con mucha claridad tanto la urgencia como el potencial de transformación que tiene la restauración colectiva en Galicia.

Algunas ideas clave que invitan a la acción

  • El sistema alimentario está en el centro de los grandes desafíos: alrededor del 30 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero proviene de la alimentación; un tercio de los alimentos acaba en la basura; y millones de muertes anuales se relacionan con dietas poco saludables.
  • Galicia es un territorio con enorme potencial agrario, pero en abandono: se han perdido unas 300.000 hectáreas de superficie agraria útil desde 1985 y unas 500.000 hectáreas con buena aptitud productiva están infrautilizadas, con el consiguiente aumento del riesgo de grandes incendios y la desaparición de los mosaicos agroforestales.
  • Existe una alta dependencia agroalimentaria externa, especialmente en frutas, hortalizas, patata y cereales. Sin embargo, recuperando en torno a 146.000 hectáreas de cultivos se podría reducir aproximadamente un 30 % esa dependencia y avanzar hacia una mayor soberanía alimentaria.
  • La producción ecológica en Galicia crece, pero sigue lejos de su potencial: unas 43.000 hectáreas (6–7 % de la SAU), mayoritariamente pastos, con muy poca superficie ecológica dedicada a frutas, hortalizas, patata y cereales que realmente alimenten comedores colectivos.
  • El marco normativo empuja en la buena dirección: el Pacto Verde Europeo y la estrategia “De la granja a la mesa” impulsan la compra pública alimentaria sostenible; en España, se estima un gasto anual de unos 2.500 millones de euros en compra pública de alimentos, que debe convertirse en palanca de cambio hacia sistemas alimentarios más saludables y circulares.
  • El nuevo Real Decreto 315/2025 sobre menús escolares fija criterios mínimos de calidad nutricional y sostenibilidad: fruta y verdura diarias, mínimo de producto de temporada, refuerzo del consumo de legumbres y pescado, e introducción obligatoria de producto ecológico, con previsión de extender estos criterios a hospitales y residencias.
  • Galicia cuenta además con una nueva Ley de Calidad Alimentaria (1/2024), que protege la calidad, trazabilidad y sostenibilidad de los alimentos gallegos, y con una ley que incorpora el ciclo de vida del producto como criterio de evaluación en las contrataciones públicas.
  • Los comedores escolares son una palanca decisiva: hay 616 comedores y casi 77.000 comensales, con más de 100.000 menús servidos cada día en Galicia, pero la mayoría de las concesiones están en manos de grandes empresas con sede fuera del territorio, lo que dificulta la entrada de pequeñas producciones locales.
  • Ya existen experiencias inspiradoras que demuestran que es posible: la red municipal de comedores de Ames, la biorregión EoAlimenta y la restauración corporativa sostenible de Inditex, así como los “Ecocomedores da Biosfera” en Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo, con una asociación de personas productoras ecológicas (ECOAGRA), formación a cocinas y herramientas digitales para la comercialización.
  • Las barreras principales son sistémicas: licitaciones pensadas para grandes lotes, criterios de adjudicación dominados por el precio, falta de plataformas logísticas, desconexión entre oferta y demanda y debilidad de las pequeñas explotaciones en transformación y comercialización.
  • La solución pasa por coordinar toda la cadena de valor: producción local, logística, compra responsable, cocina colectiva y educación para un consumo consciente, trabajando de forma articulada entre administraciones, empresas, personas productoras, cocineras y entidades sociales.

Esta radiografía conecta de lleno con la propia misión de SenValos: si no se gestionan territorio y cadenas de valor con criterio social y ecológico, se consolidan el abandono, la precariedad y la desigualdad.

La aportación de SenValos: agroecología e inclusión de personas migrantes

En la mesa de producción ecológica del PDE, SenValos ha llevado la voz de quienes, a menudo, quedan fuera de estas conversaciones: las personas migrantes que ya están sosteniendo parte del sistema alimentario, tanto en el campo como en la restauración, y que sin embargo siguen afrontando más barreras que oportunidades.

Nuestra apuesta se centra en varios ejes:

  1. Apoyar el tejido productivo agroecológico gallego
    • Acompañando a pequeñas explotaciones en su profesionalización y conexión con canales de restauración colectiva.
    • Promoviendo alianzas entre personas productoras, comedores escolares, empresas de restauración y administraciones locales, para que la compra pública y colectiva priorice producto ecológico y de proximidad.
  2. Facilitar la incorporación de personas migrantes a este tejido productivo
    • Diseñando itinerarios de inserción laboral que conectan formación en agroecología, cocina sostenible y competencias transversales con necesidades reales de mano de obra en el medio rural y en la restauración.
    • Impulsando prácticas, contratos y acompañamiento social que favorezcan el arraigo en el territorio, evitando que la mano de obra migrante quede condenada a la temporalidad y a la precariedad.
  3. Impulsar el emprendimiento con impacto social y ambiental
    • Acompañando proyectos liderados por personas migrantes en ámbitos como la producción ecológica, la transformación alimentaria o la restauración, ayudando a que estos negocios se conecten con cadenas de suministro locales y con iniciativas de restauración colectiva responsable.

El mensaje es sencillo: si vamos a rediseñar los menús que alimentan a miles de niñas, niños, personas mayores y trabajadoras cada día, aprovechemos ese esfuerzo para crear empleo digno, diversificar el tejido empresarial y convertir la diversidad cultural en un activo para el territorio.

De los menús a los proyectos de vida: próxima parada, Territorio Emprende

Esta visión se seguirá concretando este fin de semana en el encuentro Territorio Emprende – Retiro Semente I: “O fogón e a foliada das alianzas”, organizado por Fundación Paideia. El retiro tendrá lugar en la Casa Rural A Casa Antiga do Monte, en Lestrobe (A Coruña), un espacio pensado para combinar reflexión, convivencia y diseño de proyectos con impacto.

Dentro del programa, el sábado 29 de noviembre, la mesa redonda “Experiencia inspiradora: Emprender con impacto” pondrá rostro y voz a esta apuesta por el emprendimiento diverso y arraigado al territorio. Allí compartirán su experiencia dos personas emprendedoras migrantes acompañadas por SenValos:

  • Marina, innovadora agrícola venezolana vinculada a la producción agroecológica, que está demostrando que es posible combinar conocimiento técnico, prácticas sostenibles y una mirada intercultural sobre la alimentación.
  • Mamadou, emprendedor senegalés al frente del restaurante Faramaren, que incorpora producto local y propuestas gastronómicas que acercan otras culturas al paladar gallego, generando empleo y dinamizando el entorno.

Esta mesa, moderada por la socióloga y consultora Luisa Gallego, se enmarca en una jornada que también incluye un laboratorio de cocreación de ideas, espacios de cine-fórum sobre territorio y futuro sostenible, y un cierre colectivo de compromisos.

Hacia una restauración colectiva que transforme territorio y biografías

La participación de SenValos en el PDE de Restauración Colectiva y en Territorio Emprende no es un hecho aislado, sino un paso más en una estrategia de largo recorrido:

  • Vincular la lucha contra el abandono rural y el riesgo de incendios con la creación de empleo digno en el campo y la restauración.
  • Aprovechar el enorme volumen de menús de los comedores colectivos como herramienta para impulsar la producción ecológica local.
  • Asegurar que las personas migrantes forman parte, en condiciones de igualdad, de esta transición ecológica, ya sea a través de la inserción laboral o del emprendimiento.

Si tú trabajas en una administración local, en un comedor escolar, en una empresa de restauración o en una explotación agroecológica, este es el momento de preguntarte qué papel puedes jugar. Cada licitación, cada menú, cada pequeño acuerdo de suministro puede ser una pieza más en un sistema alimentario gallego más justo, sostenible e inclusivo.

En SenValos seguiremos poniendo el foco ahí: en que cada menú cuente, y en que cada persona que quiere construir su vida en Galicia pueda hacerlo contribuyendo a un territorio vivo, diverso y con futuro.

COIDAMUXÍA: voluntariado intergeneracional contra la soledad de las personas mayores en el rural de Muxía

Hoy, 31 de octubre de 2025, cerramos oficialmente COIDAMUXÍA, una iniciativa de voluntariado intergeneracional impulsada por el Concello de Muxía para reducir la soledad no deseada de las personas mayores y fortalecer la cohesión comunitaria. El programa cofinanciado por la Xunta de Galicia, se enmarca en el Plan de recuperación, transformación y resiliencia financiado por la Unión Europea (NextGenerationEU) y se desarrolló del 1 de agosto al 31 de octubre de 2025, articulando una respuesta cercana y basada en la evidencia a un reto social creciente en el rural gallego.

El desafío: soledad no deseada en el rural

La soledad no deseada afecta a una parte importante de la población mayor en España, con especial incidencia en municipios rurales donde la distancia, la pérdida de redes familiares y la menor disponibilidad de recursos dificultan el acceso a apoyos regulares. El diseño de COIDAMUXÍA parte precisamente de ese diagnóstico local y nacional, que subraya la persistencia de situaciones de soledad prolongada y la necesidad de apoyos domiciliarios y comunitarios específicos en contornos como Muxía.

Qué hicimos en COIDAMUXÍA

El proyecto combinó acompañamiento domiciliario y encuentros intergeneracionales con una metodología participativa. Entre las acciones puestas en marcha destacan:

  • Captación y selección de voluntariado, en coordinación con entidades sociales locales.
  • Formación especializada para el voluntariado (diseño de iniciativas solidarias, acompañamiento emocional). Esta formación se concibió con enfoque práctico y mediante casos reales.
  • Emparejamiento intergeneracional (parejas voluntariado senior–joven y una persona mayor beneficiaria) para un acompañamiento semanal, flexible y personalizado: conversación, paseos terapéuticos y conexión con otras personas mayores.
  • Encuentros intergeneracionales y dinámicas de design thinking para que el propio voluntariado idease iniciativas piloto ajustadas a necesidades reales detectadas en los domicilios.

Esta arquitectura permitió ofrecer un acompañamiento humano, regular y medible, con seguimiento continuo y evaluación final basada en indicadores de impacto en mayores, voluntariado y comunidad.

Quiénes participaron

COIDAMUXÍA se concibió para acompañar a personas mayores autónomas con necesidad de apoyo puntual y para formar a voluntariado senior y joven en cuidados y dinamización comunitaria. El marco de diseño contemplaba 20 personas mayores y 8 voluntarias/os.

En la práctica, un dato clave de participación que queremos destacar es que 5 de las 8 personas voluntarias fueron procedentes del extranjero. Esta diversidad enriqueció los vínculos creados y refuerza una convicción: la participación de personas migrantes como voluntarias es un activo estratégico para el bienestar comunitario, la inclusión y la empleabilidad en el ecosistema de los cuidados.

Logros alcanzados y valor aportado

Aunque COIDAMUXÍA ha sido un proyecto piloto, su impacto se traduce en avances concretos y bases sólidas para continuidad y réplica:

  1. Red de apoyo intergeneracional estable: el vínculo semanal y la escucha activa mejoraron el bienestar emocional y la participación social de las personas mayores acompañadas.
  2. Voluntariado formado y empoderado: las personas voluntarias reforzaron competencias en cuidados, comunicación, primeros auxilios y emprendimiento social a pequeña escala, elevando su motivación para seguir activas en el territorio.
  3. Innovación social desde abajo: el uso de design thinking permitió testar iniciativas piloto y ajustar lo que funcionaba, impulsando un aprendizaje práctico y replicable.
  4. Tejido comunitario y colaboración: trabajamos con servicios sociales, algo imprescindible para llegar a parroquias más dispersas y sostener la intervención en el tiempo.
  5. Modelo replicable y escalable: COIDAMUXÍA documentó buenas prácticas y sentó las bases para una guía metodológica que facilite su réplica en otros municipios rurales con retos similares.

Además, el proyecto se ejecutó en el marco de la convocatoria BS508E (voluntariado intergeneracional en el medio rural) financiada por la Unión Europea – NextGenerationEU (PRTR), alineando la intervención local con prioridades europeas de cohesión social e innovación en cuidados.

Por qué los programas de voluntariado importan ante la soledad

Los programas de voluntariado no sustituyen a los servicios profesionales, pero sí multiplican su alcance: llegan donde es difícil llegar, construyen confianza puerta a puerta y activan recursos latentes en la comunidad. En contextos rurales, este enfoque proximidad + continuidad marca la diferencia: refuerza la autonomía, previene situaciones de vulnerabilidad y teje redes entre generaciones y orígenes diversos.

En particular, la participación de personas migrantes aporta miradas, idiomas y trayectorias que enriquecen el acompañamiento y aceleran su inclusión en el municipio (relaciones, referencias laborales, competencias transversales). Cuando, como en COIDAMUXÍA, la mayoría del equipo voluntario procede del extranjero, el mensaje es claro: el cuidado es un idioma común y una vía real de integración bidireccional (quien ayuda también se siente parte, aprende y proyecta futuro). Esta apuesta por la empleabilidad vinculada a los cuidados forma parte del ADN del proyecto y se alinea con las estrategias de promoción del voluntariado en Galicia.

Medición y mejora continua

Desde el inicio incorporamos un sistema de seguimiento y evaluación con encuestas, entrevistas y registro de visitas, para medir la reducción percibida de la soledad, la satisfacción de mayores y voluntariado y el grado de participación comunitaria. Esta evaluación no solo garantiza transparencia y calidad; también permite identificar qué iniciativas funcionan mejor, consolidarlas y trasladarlas a nuevos contextos.

Mirando adelante

COIDAMUXÍA termina hoy, pero su aprendizaje continúa. Hemos demostrado que, con formación, acompañamiento regular, innovación social y alianzas, el voluntariado intergeneracional reduce la soledad no deseada y fortalece la comunidad en el rural. Nuestro siguiente paso es consolidar y escalar: compartir la metodología, mantener viva la red de voluntariado y sumar colaboraciones para que más personas mayores se sientan acompañadas en su día a día.

RSC en pymes en España: claves de impacto social y cómo SenValos te acompaña

La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) ya no es patrimonio exclusivo de las grandes empresas. En España, las pymes sostienen la economía y el empleo, y su proximidad al territorio les permite generar un impacto social directo: oportunidades laborales para colectivos vulnerables, apoyo a iniciativas comunitarias, impulso de la igualdad y la diversidad, y construcción de alianzas con el tercer sector. El reto hoy no es decidir si hacer RSC, sino cómo integrarla en la gestión diaria con foco en resultados, recursos realistas y un relato coherente con la marca.

Desde SenValos, una ONGD con base en Galicia especializada en inclusión social, interculturalidad y desarrollo comunitario, acompañamos a pymes y negocios locales a dar el salto: pasar de acciones dispersas a estrategias sociales medibles, alineadas con el negocio y comunicadas con rigor.

¿Qué necesitan hoy las pymes para impulsar su impacto social?

  1. Empleo inclusivo y oportunidades reales
    Diseñar itinerarios y políticas que faciliten la contratación, prácticas o empleabilidad de personas en situación de vulnerabilidad (personas migrantes y retornadas, jóvenes sin experiencia, mayores de 45, personas con discapacidad, mujeres en riesgo de exclusión, etc.). Claves: selección sin sesgos, adaptaciones razonables, tutoría interna, proveedores de intermediación social fiables y objetivos SMART (p. ej., 10 contrataciones inclusivas en 12 meses).
  2. Compromiso con la comunidad local
    Las pymes quieren apoyar su entorno inmediato, pero necesitan canales claros: voluntariado profesional, donaciones en especie, micro‑patrocinios, cesión de espacios, mentorías a entidades sociales o centros educativos, campañas solidarias con clientela y proveedoras, etc. Lo importante es priorizar causas materiales (salud, cuidados, juventud, inserción sociolaboral, economía circular…) donde la empresa tenga legitimidad y capacidades.
  3. Igualdad, diversidad y conciliación
    Avanzar hacia una cultura interna que promueva la igualdad de género y la diversidad (cultural, generacional, funcional), con medidas de conciliación realistas (flexibilidad, horarios racionales, turnos inclusivos), protocolos frente a la discriminación y planes formativos en liderazgo inclusivo.
  4. Medición y comunicación del impacto
    Pasar de la buena intención a la evidencia: definir indicadores sociales sencillos (personas beneficiarias, inserciones logradas, horas de voluntariado, becas concedidas, compras responsables), recoger datos con regularidad y contar historias de cambio verificables. La comunicación debe ser honesta, evitando el social‑washing.
  5. Gobernanza ética y cadena de suministro responsable
    Establecer un código ético breve y aplicable, cláusulas sociales para proveedoras, y priorizar compras a economía social y local cuando sea posible. Esto acerca la RSC al corazón del negocio y reduce riesgos reputacionales.
  6. Formación y cultura
    Sensibilizar y capacitar al equipo: cómo atender a clientela diversa, lenguaje inclusivo, voluntariado profesional, seguridad y bienestar psicosocial. La RSC crece desde dentro.

Barreras habituales que frenan a las pymes

  • Recursos y tiempo limitados: estructuras pequeñas y márgenes ajustados dificultan dedicar personas y presupuesto estables.
  • Falta de conocimiento y herramientas: cuesta saber por dónde empezar o cómo priorizar.
  • Medición y reporting complejos: si no se mide, es difícil sostener o escalar lo que funciona.
  • Percepción de burocracia/sobrerregulación: miedo a “no llegar” o a generar tareas administrativas innecesarias.
  • Desalineación con el negocio: iniciativas solidarias bienintencionadas pero desconectadas de la estrategia, lo que resta tracción interna y continuidad.

La solución: simplificar, priorizar, medir lo esencial y alinear impacto y negocio. Aquí es donde SenValos aporta método y acompañamiento práctico.

Consejos para implementar una RSC viable y sostenible

  1. Define tu propósito social y los temas materiales. Identifica 3–5 prioridades alineadas con tu negocio (p. ej., empleo inclusivo, apoyo a cuidados, juventud, economía circular) y con las expectativas de tus grupos de interés.
  2. Establece objetivos SMART y un horizonte de 12 meses. Fija metas específicas y medibles (p. ej., 5 inserciones laborales, 100 horas de voluntariado profesional, 20% de compras a proveedoras locales/ES).
  3. Empieza por quick wins de alto impacto y bajo coste. Ejemplos: acuerdos con entidades sociales para prácticas, donaciones en especie, mentoría profesional, horarios de conciliación.
  4. Nombra una persona referente interna. Aunque sea a tiempo parcial, coordinará acciones, indicadores y comunicación; define responsabilidades y tiempos.
  5. Implanta un kit básico de gobernanza ética. Código ético breve, protocolo anti‑discriminación y de acoso, canal de consultas y compromiso de cumplimiento (protección de datos, prevención de riesgos, anticorrupción proporcional al tamaño).
  6. Integra la inclusión laboral de forma progresiva. Diseña puestos accesibles, tutoría interna y adaptaciones razonables; colabora con entidades de intermediación y empleo protegido.
  7. Activa voluntariado corporativo con sentido. Prioriza voluntariado profesional vinculado a competencias del equipo (marketing, digitalización, asesoría), con calendarios realistas.
  8. Compra con criterio social y local. Establece una política de compras responsables e introduce cláusulas sociales; diversifica proveedoras e incorpora economía social y cooperativas.
  9. Mide pocos indicadores, pero bien. Personas beneficiarias, inserciones logradas, horas de voluntariado, % compras responsables, satisfacción de personas participantes; revisa trimestralmente.
  10. Comunica con honestidad y evidencia. Relatos breves con datos y testimonios; evita el social‑washing. Publica un one‑pager anual y actualizaciones trimestrales en web y redes.
  11. Reserva un presupuesto ligero y visible. Aunque sea pequeño, asígnalo por iniciativa y controla su ejecución; combina recursos económicos, en especie y tiempo de voluntariado.
  12. Forma y sensibiliza al equipo. Sesiones breves sobre igualdad y diversidad, atención intercultural, sesgos inconscientes y seguridad en la intervención.
  13. Gestiona riesgos y cumplimiento. Identifica riesgos sociales y reputacionales, define controles mínimos y criterios de autorización para campañas y alianzas.
  14. Aprovecha alianzas e incentivos. Conéctate a redes locales y sectoriales, busca convocatorias y certificaciones útiles (no burocráticas), y colabora con administraciones y ONG.
  15. Mejora continua. Evalúa cada trimestre, aprende de errores y escala lo que funciona; documenta procesos para replicarlos.

Beneficios concretos para tu pyme

Una RSC bien diseñada aporta beneficios tangibles y medibles para tu pyme. Favorece la atracción y la fidelización del talento al fortalecer el orgullo de pertenencia y reducir la rotación; refuerza la reputación y la confianza de la clientela y de la comunidad, lo que incrementa la prescripción y la lealtad; aporta diferenciación competitiva y abre puertas en licitaciones, grandes cuentas y cadenas de suministro que valoran el desempeño social; impulsa la innovación y la eficiencia mediante procesos más inclusivos y colaborativos que elevan la calidad del servicio y los resultados; y reduce riesgos legales y reputacionales al incorporar el cumplimiento social básico y una gestión proactiva de incidentes.

Próximos pasos: empecemos hoy

Si gestionas una pyme en Galicia o en cualquier territorio del Estado y quieres ordenar tu RSC social, te proponemos empezar por un Diagnóstico Express y, a partir de ahí, construir un Plan Social 12 meses con acciones de alto impacto y bajo coste. Nos adaptamos a tu tamaño, sector y ritmo de implementación.

  • Contacta con SenValos para una primera conversación y te orientamos sin compromiso.
  • Trae tus dudas: ¿por dónde empiezo?, ¿qué indicadores uso?, ¿cómo enlazo RSC con ventas, talento o calidad?
  • Saldrás con prioridades claras, un calendario y un método para poner tu impacto social en marcha y comunicarlo con garantías.

En SenValos creemos en una RSC práctica, medible y cercana: la que transforma tu empresa y tu comunidad al mismo tiempo. ¿Hacemos el camino juntas?

Alumnado migrante en Galicia: claves para el curso 2025–26

Con el arranque del curso 2025–26, Galicia incorpora a sus aulas a un contingente creciente de alumnado de origen inmigrante. Hoy, entre el 7–8% del total del alumnado no universitario es extranjero —en torno a 28.600 estudiantes—, más del doble que a principios de la década. Aun así, la comunidad sigue por debajo de la media estatal y con una inmigración escolar relativamente menor que otras autonomías.

¿En qué etapas se concentra?

La incorporación se reparte por todas las etapas, con mayor presencia en Educación Primaria, ESO y FP Básica —la vía de reenganche para jóvenes que necesitan titular en ESO—. La representación baja en Bachillerato y ciclos superiores de FP; en Infantil es menor pero ascendente año a año.

Evolución reciente

Entre 2022–23 y 2023–24, la matrícula extranjera en Galicia creció +20,2%, el mayor incremento autonómico. La tendencia continuó en 2024–25 y, en cinco años, se duplicó el peso del alumnado migrante. Aun con este avance, la llegada no compensa del todo la caída demográfica, un reto y oportunidad para el sistema.

Integración escolar: rendimiento, abandono y repetición

  • Rendimiento. Es habitual un desfase inicial por idioma y lagunas curriculares. Evaluaciones comparables a PISA muestran brechas que tienden a reducirse en 2–3 años cuando hay apoyos intensivos. El clima inclusivo gallego —con actitudes positivas hacia la diversidad— facilita la convergencia de resultados.
  • Abandono educativo temprano. Galicia presenta tasas generales bajas, pero el riesgo es mayor entre jóvenes de origen extranjero. La estrategia FPGal360 refuerza orientación y continuidad formativa hasta los 18 años (con especial atención a “nuevos gallegos”), y atiende la brecha de género (mayor en varones).
  • Repetición. A nivel estatal, la repetición duplica la de los nativos en los primeros cursos tras la llegada. Galicia la ha reducido a mínimos históricos (p. ej., <0,7% en Primaria), apoyándose en metodologías inclusivas y refuerzos para evitar repetir.

Apoyos en marcha

Galicia ha reactivado un marco estable de apoyo con el Programa Galego de Acollida e Apoio Educativo ao Alumnado Estranxeiro: asesoramiento lingüístico, materiales específicos, Oficina de Acogida y proyectos de inclusión en los centros, también en FP.

A nivel estatal, PROA+ refuerza a centros con alta vulnerabilidad. ONGs y entidades comunitarias suman refuerzo escolar y mediación cultural.

Necesidades educativas, sociales, culturales y emocionales

  • Idioma. Es la barrera inicial prioritaria; incluso estudiantes hispanohablantes pueden necesitar adaptación al gallego. Se recomienda aprendizaje acelerado y recursos ELE dentro del horario.
  • Bienestar emocional. Duelos migratorios, posibles experiencias traumáticas y autoestima frágil exigen una acogida afectiva, protocolos antiacoso y apoyo psicológico; el sentido de pertenencia es clave para progresar.
  • Participación familiar. Diferencias culturales y de idiomas dificultan la relación escuela–familia; funcionan la traducción de comunicaciones, mediación y talleres sobre el sistema educativo gallego.
  • Concentración y recursos. Algunos centros soportan mayor complejidad sin recursos proporcionales; urge ajustar plantillas de Pedagogía Terapéutica, Audición y Lenguaje, y Orientación y compensar la desigualdad.

Recomendaciones prácticas para centros y comunidad educativa

  1. Lengua primero: inmersión en español y gallego, materiales graduados, tutorías de pares y refuerzo temprano.
  2. Plan de Acogida integral: protocolos claros, mentorías entre iguales, coordinación con Oficina de Acogida y proyectos de interculturalidad.
  3. Itinerarios y orientación (FP): acercar opciones de FP Básica y Grado Medio, becas, cursos puente y admisiones flexibles.
  4. Familias como aliadas: mediadores culturales, documentación bilingüe y “familias mentoras” para trámites y participación.
  5. Recursos y formación docente: ampliar especialistas en diversidad, formación continua en ELE e interculturalidad, bancos de recursos y redes entre centros.
  6. Convivencia y anti-discriminación: proyectos de educación intercultural para todo el alumnado y mediación entre iguales.

¿Qué puede aportar SenValos?

Desde SenValos —como ONGD de proximidad— el valor añadido pasa por:

  • Acompañamiento familiar (intérpretes, mediación y talleres),
  • Refuerzo escolar y mentoría fuera de horario,
  • Puentes con FP y empleo en colaboración con centros, ayuntamientos y empresas locales,
  • Sensibilización comunitaria contra estereotipos y xenofobia.
    Estas líneas ya muestran impacto positivo cuando se coordinan con los centros y programas públicos.

El aumento del alumnado migrante plantea retos (idioma, nivelación, abandono) y oportunidades para una escuela más justa y diversa. Con políticas de acogida, orientación y recursos —y el apoyo de la sociedad civil— Galicia puede consolidar su referencia en equidad e inclusión. Como sintetiza la Consellería, es “un gran desafío y una gran oportunidad”.

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Beneficios fiscales de donar a una ONG en 2025: cómo tu empresa puede deducir hasta el 50 % de sus donaciones en el Impuesto sobre Sociedades

Un gesto solidario que también impulsa tu cuenta de resultados

Cada vez más organizaciones se plantean integrar la acción social en su estrategia corporativa. Más allá del innegable impacto positivo que supone financiar proyectos sociales o de desarrollo –como los que impulsa la ONGD SenValos en materia de igualdad, sostenibilidad e interculturalidad–, existe un beneficio añadido que no conviene ignorar: el ahorro fiscal.

Las mejoras introducidas por el Real Decreto‑ley 6/2023 han elevado los incentivos recogidos en la Ley 49/2002: a partir del ejercicio 2024 las empresas pueden deducir un 40 % del importe donado y, si mantienen la colaboración durante tres ejercicios consecutivos, el porcentaje se eleva al 50 %. Nunca antes había resultado tan atractivo vincular la responsabilidad social corporativa (RSC) con la optimización tributaria.

El marco legal en lenguaje claro

Para entender cómo funciona el beneficio conviene detenerse en dos normas básicas –la Ley 49/2002 y la Ley del Impuesto sobre Sociedades– y en la reforma de 2023 que mejoró sus porcentajes. La lógica es sencilla:

  1. Quién puede recibir: solo las entidades declaradas “beneficiarias del mecenazgo”. Entre ellas se encuentran fundaciones y asociaciones de utilidad pública como SenValos.
  2. Cuánto se deduce:
    • 40 % del donativo si es la primera vez que colaboras,
    • 50 % cuando lleves al menos tres años ininterrumpidos donando una cantidad igual o superior a la misma entidad.
  3. Límite anual: la base de deducción (importe o valor donado) no puede superar el 15 % de la base imponible del Impuesto sobre Sociedades. Si la superas, el exceso se traslada hasta diez años.
  4. Plus por actividades prioritarias: la Ley de Presupuestos puede añadir cinco puntos porcentuales adicionales y ampliar el límite al 20 % cuando se dona a programas declarados de interés excepcional (investigación, patrimonio, cooperación humanitaria, etc.).

Estas reglas se aplican tanto a donaciones en dinero como a aportaciones en especie (equipos, licencias, inmuebles o incluso el usufructo temporal de un local).

¿Qué debe aportar tu empresa para justificar la deducción?

La Agencia Tributaria es clara: sin certificado de donación no hay beneficio fiscal. Esa certificación la expide la propia ONG y debe reflejar:

  • NIF y razón social de ambas partes,
  • fecha e importe (o descripción y valoración, si se trata de bienes),
  • manifestación expresa de que la donación es irrevocable y sin contraprestación,
  • declaración de que la entidad receptora está acogida a la Ley 49/2002.

Conserva además el resguardo bancario o el documento firmado de entrega para posibles verificaciones. Estas pruebas han de guardarse durante cuatro años, plazo ordinario de prescripción tributaria.

Tipos de donaciones y valoración fiscal

Aunque la aportación monetaria sigue siendo la fórmula más extendida, muchas compañías se decantan por donar activos que ya no usan o por ceder instalaciones durante periodos concretos. En ese caso, la ley determina el valor contable o de mercado como base de deducción. Por ejemplo, un ordenador con valor neto en libros de 800 € genera el mismo derecho a deducción que un ingreso de la misma cantidad.

Ejemplo práctico con cifras de 2025

ConceptoImporte (€)Comentario
Base imponible de la empresa200 000Antes de donaciones
Donación en dinero a SenValos10 0005 % de la base imponible (≤ 15 %)
Porcentaje de deducción*40 %Primer año de colaboración
Ahorro fiscal en cuota4 00040 % × 10 000
Coste neto real de la donación6 00010 000 – 4 000

*Si la empresa donara la misma cuantía en 2023 y 2024, el porcentaje subiría al 50 % y el ahorro fiscal pasaría a 5 000 €, rebajando el coste neto a 5 000 €.

Cómo alinear tu estrategia fiscal y tu estrategia de impacto

Lo aconsejable es planificar las donaciones con tu asesoría para no dejar ahorro sobre la mesa ni gastar más tarde en regularizaciones. Si prevés un año con beneficios elevados, conviene maximizar la deducción acercándote al límite del 15 %. En años de márgenes más estrechos, quizá te interese repartir la ayuda en varios ejercicios para no bloquear deducciones futuras.

Asimismo, mantener la colaboración estable te permite alcanzar el porcentaje bonificado del 50 %, mientras generas un vínculo auténtico con los proyectos que acompañas. Esa fidelidad es percibida por el público como un compromiso real y no como una acción puntual de marketing.

Una oportunidad para transformar realidad… y balances

Donar a SenValos es contribuir a programas sociales y de desarrollo que mejoran vidas y territorios. Pero también es tomar una decisión financiera inteligente: cada euro aportado puede retornar hasta cincuenta céntimos en forma de menor impuesto.

Si ya te preguntas cómo dar el primer paso, el proceso es ágil: contacta con nuestro equipo, define la modalidad de ayuda que mejor encaje con los objetivos de tu empresa y recibe tu certificado fiscal en menos de 48 horas. En el cierre contable de 2025, esa elección se traducirá en menos carga fiscal, mayor reputación social y la certeza de estar impulsando un cambio real.

Porque cuando el compromiso social y la eficiencia económica se unen, ganamos todas y todos: gana la comunidad, gana tu empresa y ganan las personas beneficiarias de los proyectos.

¿Listo para transformar tu impacto en deducción? Súmate a SenValos y comprueba cómo la solidaridad también se refleja en tu balance de resultados.

¿Cómo debe ser el contrato para el arraigo sociolaboral?

El arraigo sociolaboral se ha convertido, desde la entrada en vigor del Real Decreto 1155/2024 (20 de mayo de 2025), en la vía más ágil para que una persona migrante en situación administrativa irregular transforme su realidad y obtenga una autorización de residencia y trabajo. Sin embargo, el éxito de la solicitud descansa –casi siempre– en la calidad del contrato laboral condicionado que acompaña al expediente.

A continuación encontrarás una explicación paso a paso sobre cómo debe ser ese contrato, qué exige la nueva Instrucción SEM 1/2025 y los mejores consejos para empleadores que quieran contribuir a la regularización de su futura plantilla.


1. Arraigo sociolaboral: la esencia en un minuto

Esta figura exige:

  • Residencia continuada en España de, al menos, dos años.
  • Acreditar una relación laboral futura mediante uno o varios contratos de trabajo que cumplan requisitos estrictos.
  • No haber iniciado trámite de protección internacional ni contar con antecedentes penales.

El contrato tiene que firmarse por las dos partes, persona trabajadora y persona empleadora antes de la concesión, en la presentación de la solicitud y surtirá efectos solo si la Oficina de Extranjería aprueba la autorización (cláusula de “condición suspensiva”).

Haciendo click en este enlace puedes encontrar las plantillas de modelos de contrato de trabajo oficiales del SEPE.


2. Requisitos del contrato, punto por punto

2.1 Duración mínima

El contrato –o la suma de contratos– debe prolongarse más de 90 días. La propia Secretaría de Estado de Migraciones aclara que esta barrera temporal nació para armonizar con los plazos mínimos de cualquier autorización de residencia temporal.

2.2 Jornada semanal exigida

  • Debe alcanzarse una media de 20 horas semanales.
  • Gracias al criterio de “cómputo global” introducido por la Instrucción SEM 1/2025, esa cifra puede obtenerse como promedio de toda la duración contractual; es decir, si en semanas punta se trabajan 30 h y en otras 15 h, basta con que el promedio supere las 20 h.

2.3 Modalidades y flexibilidad

Se admiten casi todas las formas de contratación previstas en la legislación laboral: indefinido, temporal, fijo-discontinuo, concatenación de temporales e incluso contratos de sustitución, siempre que aseguren más de 90 días de actividad efectiva.

Tip SenValos
Combina varios contratos a tiempo parcial (por ejemplo, dos de 10 h/semana) o planifica un fijo-discontinuo que cubra la temporada alta y baja: la flexibilidad es una herramienta, no un obstáculo.

2.4 Salario mínimo

El sueldo pactado debe alcanzar, como mínimo, la proporción correspondiente del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) o el salario de convenio aplicable. Recuerda, El Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en España para 2025 se establece en 1.184 euros brutos mensuales en 14 pagas, o 1.381,33 euros brutos mensuales en 12 pagas. Esto equivale a un salario anual de 16.576 euros brutos.

2.5 Cláusula suspensiva obligatoria

Incluye una línea clara:

La eficacia de este contrato queda condicionada a la concesión de la autorización de residencia y trabajo por arraigo sociolaboral”.

Sin esta clausulado, Extranjería puede considerar inválido el documento.


3. Requisitos que debe acreditar el empleador

  1. Estar al corriente de sus obligaciones con la Agencia Tributaria y la Tesorería General de la Seguridad Social.
  2. Medios económicos, materiales o personales suficientes para sostener el proyecto y afrontar las nóminas, conforme a los apartados d) y e) del art. 74 y al art. 76 del Reglamento.

Si el empleador es un autónomo, bastará demostrar ingresos netos regulares superiores al SMI anual (o la cifra estipulada en convenio) más los costes salariales del trabajador.


4. Actividad por cuenta propia: no válida aquí

El arraigo sociolaboral es solo para empleo por cuenta ajena. Intentar justificar la solicitud con un proyecto de autoempleo llevará a la denegación; para emprendedores existe el arraigo “por cuenta propia” u otras figuras específicas.


5. Pasos de oro para un contrato impecable

  1. Identificación completa de ambas partes, CIF/NIF y domicilio social.
  2. Tipo de contrato y normativa laboral referida (indefinido, temporal…) con cronograma claro.
  3. Duración global > 90 días y jornada media ≥ 20 h.
  4. Salario bruto y sistema de pagas.
  5. Lugar de prestación y horario.
  6. Cláusula de condición suspensiva.
  7. Firma electrónica o manuscrita y fecha.

Antes de presentar la solicitud, adjunta certificados de estar al corriente, última declaración de impuestos y, si procede, balances que acrediten solvencia.


6. Documentación extra que hay que aportar en la solicitud

  • Certificados de empadronamiento, facturas o informes médicos que prueben los dos años de residencia.
  • Certificado de antecedentes penales del país o países en los que haya residido la persona extranjera los 5 años anteriores a la llegada a España.
  • Copia completa del pasaporte vigente.
  • Modelo de solicitud EX-10

La presentación de la documentación hay que realizarla presencialmente (con cita previa) en la Oficina de Extranjería de tu provincia o digitalmente a través de la Plataforma Mercurio. Más información aquí.


7. ¿Qué ocurre tras la concesión?

  • La autorización inicial dura 12 meses y habilita a trabajar desde el día siguiente a la notificación.
  • El empleador tiene un mes para tramitar el alta en Seguridad Social.
  • A los once meses puede iniciarse la renovación, demostrando que se mantiene la relación laboral o que el trabajador ha realizado búsqueda activa de empleo.

8. Errores frecuentes (¡evítalos!)

  • Jornadas que no alcanzan la media global de 20 h.
  • Salario por debajo del SMI/convenio.
  • Contratos firmados sin la cláusula suspensiva.
  • Confiar en la actividad por cuenta propia para este tipo de arraigo.
  • Empleador con deudas – la Administración lo comprobará de oficio.

9. Conclusión

El contrato para arraigo sociolaboral del RD 1155/2024 es más flexible que su antecesor, pero también más técnico. Con la guía de las Instrucciones SEM 1/2025 podemos resumir la receta del éxito en cuatro ideas:

  1. 90 días + 20 h/semana (en promedio) son la base numérica.
  2. Se aceptan todas las modalidades, incluso sustitución, siempre que superen esos 90 días.
  3. El empleador debe demostrar solvencia real y estar al corriente de pagos.
  4. El contrato ha de estar condicionado a la concesión de la autorización.

¿Necesitas ayuda para redactar tu precontrato o verificar la solvencia documental? El equipo técnico de SenValos te acompaña de principio a fin para que tu solicitud llegue a buen puerto. ¡Construyamos juntos caminos de regularización y derechos!


Be-MigrAI: un relato de innovación educativa y justicia social


La historia de Be-MigrAI —una alianza entre la ONGD SenValos y la fundación polaca IRSE, cofinanciada por el programa Erasmus+— nace de una pregunta que resuena en toda Europa: ¿cómo tender puentes de aprendizaje que permitan a las personas migrantes adultas desplegar todo su talento? Ambas organizaciones decidieron explorar respuestas a través de un proyecto ágil de cooperación transnacional, convencidas de que las soluciones más punteras pueden y deben estar al servicio de la dignidad humana.

Desde el primer borrador, Be-MigrAI se concibe como una travesía que une dos orillas: Galicia, territorio que avanza hacia la regulación ética de la tecnología, y la región polaca de Pomerania, con una dilatada experiencia en educación intercultural. La combinación de estos contextos aporta profundidad y contraste, porque las herramientas que funcionan en realidades sociolingüísticas tan diversas suelen ser más robustas cuando se extienden a otras latitudes. No se trata solo de traducir contenidos, sino de adaptar enfoques pedagógicos y sensibilidades culturales para que cada participante pueda reconocerse en el itinerario formativo.

Una visión que une tecnología y humanidad

Be-MigrAI parte de la convicción de que los recursos digitales de última generación —motores de personalización, asistentes conversacionales y sistemas de recomendación— pueden convertirse en aliados decisivos cuando se diseñan con un firme compromiso ético. No hablamos de reemplazar a quienes enseñan, sino de dotarles de un compañero virtual que aligere las tareas rutinarias y amplíe su capacidad de acompañamiento. Imagina un aula en la que cada estudiante recibe actividades adaptadas a su nivel lingüístico, ejemplos culturalmente relevantes y explicaciones accesibles en tiempo real. Todo ello permite que la persona formadora dedique más energía a la escucha activa, la tutoría individual y el acompañamiento emocional, elementos esenciales para que la integración trascienda lo meramente académico.

Objetivos que marcan el rumbo

El propósito general del proyecto es diáfano: derribar las barreras que dificultan el acceso de las personas migrantes a la formación y al empleo. Para conseguirlo, Be-MigrAI se centra en tres grandes metas. Primero, ampliar las competencias digitales del personal docente, de modo que pueda aprovechar los nuevos entornos de aprendizaje sin perder el enfoque humano. Segundo, mejorar la calidad pedagógica mediante metodologías más interactivas, accesibles y personalizadas. Y tercero, reforzar la cooperación entre España y Polonia para construir un modelo replicable de educación inclusiva. Estas metas se alinean con la prioridad horizontal de Erasmus+ en materia de inclusión y diversidad, y con la aspiración de elevar los estándares de la educación de personas adultas en toda la Unión.

Cooperación transnacional en primera persona

Cada paso del proyecto se vive como un diálogo entre Galicia y Pomerania. En las reuniones virtuales se mezclan acentos y perspectivas: las inquietudes sobre la ética tecnológica que emergen en A Coruña se encuentran con la tradición polaca en mediación intercultural, y juntas alumbran soluciones más sólidas. Ese intercambio se traduce en estancias de corta duración, observación mutua en el aula y grupos de trabajo que afinan materiales didácticos. Con el tiempo, la confianza crece y forja redes que trascienden la duración oficial del proyecto. De ese modo, Be-MigrAI no solo produce resultados tangibles, sino que fortalece un tejido europeo comprometido con la inclusión.

Impacto que se mide en vidas

El efecto real de Be-MigrAI se observa en el aula, en las oficinas de orientación laboral y en los hogares de quienes participan. Para las personas migrantes, las herramientas de aprendizaje dinámico aceleran la adquisición del idioma de acogida y facilitan la práctica autónoma fuera del aula. Al mismo tiempo, el reconocimiento formal de sus logros —gracias a las microcredenciales— abre puertas a entrevistas de trabajo y programas de formación continua.

Para el personal formador, el proyecto supone una inyección de confianza y de competencias digitales avanzadas. Lejos de temer la irrupción tecnológica, descubre nuevas posibilidades para diversificar metodologías y reducir la brecha de aprendizaje en grupos heterogéneos. Esa transformación repercute en su posicionamiento profesional: quienes dominan estas herramientas suelen convertirse en referentes y multiplicadores de buenas prácticas.

Por último, las comunidades locales perciben la llegada de un modelo replicable de educación inclusiva, capaz de adaptarse a otros territorios. El uso responsable de la tecnología, combinado con una mirada intercultural, genera evidencia que inspira a administraciones, centros educativos y organizaciones del tercer sector.

Ética y gobernanza: brújula imprescindible

Toda innovación conlleva riesgos, y Be-MigrAI los afronta con un marco ético riguroso. Cada participante otorga un consentimiento informado antes de utilizar los entornos digitales, y los sesgos potenciales se monitorizan de forma constante para evitar discriminación. Además, los procesos de protección de datos respetan la normativa europea y nacional, lo cual resulta fundamental cuando se trabaja con colectivos vulnerables. La transparencia es otro pilar: el asistente digital explica de manera comprensible por qué propone ciertos contenidos o actividades. Este enfoque genera confianza y refuerza la legitimidad del proyecto.

Semillas de futuro: sostenibilidad y legado

Aunque Be-MigrAI tenga una duración oficial de dieciocho meses, las personas implicadas lo conciben como un punto de partida. SenValos e IRSE se comprometen a publicar recursos abiertos —manuales, estudios de caso, plantillas de microcredenciales— que sirvan de inspiración a otras entidades. Asimismo, mantendrán una plataforma en línea para que formadores y estudiantes puedan seguir interactuando, intercambiando buenas prácticas y ampliando su red de apoyo. El objetivo a medio plazo es escalar el modelo mediante nuevos consorcios Erasmus+ o fondos Next Generation, convencidas de que la inclusión y la evolución tecnológica deben avanzar juntas.

Cómo sumarte a la travesía

Si te dedicas a la formación de personas adultas y deseas modernizar tu práctica, mantente atento a las convocatorias que se anunciarán en la web de SenValos. Si diriges una entidad social o educativa, contacta con el equipo del proyecto y explora posibles colaboraciones. Las empresas, por su parte, pueden reconocer las microcredenciales o apoyar Be-MigrAI como socias estratégicas, integrando la diversidad en sus procesos de selección. Y, por supuesto, cualquier persona interesada puede difundir la iniciativa y promover narrativas positivas sobre migración y tecnología humanista.

Conclusión

Be-MigrAI es, ante todo, una invitación a imaginar una Europa donde la innovación digital se ponga al servicio de la justicia social. Al unir la capacidad de los sistemas avanzados de personalización con el compromiso ético y la cooperación transnacional, SenValos e IRSE demuestran que la inclusión de las personas migrantes no solo es un imperativo moral, sino también una fuente de creatividad y riqueza colectiva. Cada microcredencial emitida, cada competencia adquirida y cada historia de éxito que nazca de este proyecto reforzará la certeza de que la tecnología cobra sentido cuando amplía derechos y oportunidades para todas las personas.

Al apoyar Be-MigrAI, tú también contribuyes a la construcción de una sociedad más abierta, plural y preparada para los retos del presente. Porque la educación inclusiva —nutrida de herramientas digitales vanguardistas, de ética y de cooperación— es la tierra fértil donde germina un futuro compartido. Así, el relato de Be-MigrAI sigue escribiéndose con cada alianza que se sella, cada aula que se transforma y cada horizonte laboral que se abre, recordándonos que la verdadera innovación florece cuando nadie se queda atrás.