Sistemas agroalimentarios sostenibles e inclusión social: una visión de futuro desde Ecogranxa San Isidro

Hablar de sostenibilidad en 2026 ya no es hablar de una opción ética o de una tendencia pasajera. Es hablar de viabilidad económica, de cohesión social y de estabilidad a largo plazo. Así lo deja claro el informe Tendencias en sostenibilidad empresarial 2026, elaborado por el Pacto Mundial de la ONU España, que sitúa la transformación de los sistemas agroalimentarios como una de las palancas estratégicas del nuevo modelo productivo.

Este enfoque conecta de forma directa con el trabajo que la ONGD SenValos está desarrollando a través del proyecto Ecogranxa San Isidro, una iniciativa de agricultura ecológica orientada a la inclusión sociolaboral de personas migrantes, en colaboración con la Asociación Benéfica Renacer. Lejos de ser una experiencia aislada, este proyecto se alinea plenamente con las grandes transformaciones que el sector agroalimentario deberá afrontar en los próximos años.

Una crisis múltiple que exige respuestas estructurales

El informe del Pacto Mundial parte de una realidad incontestable: la coexistencia de crisis climática, inseguridad alimentaria y tensiones geopolíticas está tensionando los sistemas productivos tradicionales. El sector agroalimentario, por su dependencia directa de los recursos naturales y de cadenas de suministro complejas, se encuentra en el centro de esta tormenta perfecta.

En este contexto, los sistemas agroalimentarios sostenibles dejan de ser una aspiración para convertirse en un factor clave de resiliencia económica y social. Producir alimentos de forma local, con menor dependencia de insumos externos y reduciendo la huella ambiental, ya no es solo una buena práctica: es una estrategia de adaptación frente a un entorno cada vez más volátil.

Ecogranxa San Isidro nace precisamente desde esta lectura de la realidad. Su apuesta por la agricultura ecológica y regenerativa no solo busca proteger el entorno natural, sino también construir un modelo productivo más estable, capaz de generar empleo digno y arraigo territorial.

Transformar la producción: del campo a la mesa

Una de las claves que subraya el informe es la necesidad de una transformación profunda de los modelos de producción, la trazabilidad y la gestión de las cadenas de suministro. Para 2026, integrar criterios ESG en toda la cadena de valor será una exigencia creciente, tanto por presión regulatoria como por demanda del mercado.

Desde esta perspectiva, Ecogranxa San Isidro actúa como un laboratorio práctico de esa transformación. La producción ecológica permite:

  • Reducir el uso de insumos químicos y las emisiones asociadas.
  • Mejorar la salud del suelo y la biodiversidad.
  • Facilitar una trazabilidad clara y transparente del producto.
  • Reforzar la confianza de quienes consumen alimentos producidos de forma responsable.

Pero hay un elemento diferencial que el informe también empieza a reconocer con mayor claridad: la dimensión social de la sostenibilidad agroalimentaria. No basta con producir de forma más verde; es imprescindible hacerlo generando oportunidades reales para las personas.

Inclusión sociolaboral como pilar de la sostenibilidad

La sostenibilidad, entendida en sentido amplio, no puede desvincularse de la inclusión. El sector agroalimentario ofrece un enorme potencial como espacio de inserción sociolaboral, especialmente para personas migrantes que encuentran barreras de acceso al empleo en otros ámbitos.

Ecogranxa San Isidro incorpora esta visión de forma estructural. A través de itinerarios de formación, acompañamiento y empleo en agricultura ecológica, el proyecto:

  • Facilita el acceso a competencias profesionales demandadas.
  • Promueve la autonomía económica de personas en situación de vulnerabilidad.
  • Favorece procesos de integración social desde el trabajo y el territorio.
  • Contribuye a fijar población y revitalizar el medio rural.

Este enfoque responde de manera directa a uno de los grandes retos señalados por el Pacto Mundial: construir sistemas económicos que no dejen a nadie atrás. La inclusión sociolaboral no es un efecto colateral del proyecto, es uno de sus objetivos centrales.

Resiliencia y competitividad: dos caras de la misma moneda

El informe insiste en que los sistemas agroalimentarios sostenibles serán determinantes para mantener la competitividad empresarial. Recuperar cultivos locales, diversificar producciones y digitalizar procesos no solo reduce riesgos, sino que abre nuevas oportunidades de mercado.

En el caso de Ecogranxa San Isidro, la diversificación productiva y la orientación a circuitos cortos de comercialización refuerzan la resiliencia del proyecto. Al mismo tiempo, la incorporación progresiva de herramientas de gestión y trazabilidad permite responder a estándares cada vez más exigentes, anticipándose a futuras regulaciones.

Aquí hay un mensaje claro para el conjunto del sector: la sostenibilidad no es un coste, es una inversión estratégica. Y cuando esa inversión se combina con impacto social, el retorno se multiplica en términos de estabilidad y legitimidad.

Regulación, geopolítica y anticipación

El Pacto Mundial advierte de un entorno regulatorio más exigente y de mercados internacionales cada vez más inestables. La crisis climática y la geopolítica están redefiniendo las reglas del juego. Adaptarse tarde ya no es una opción.

Proyectos como Ecogranxa San Isidro demuestran que es posible anticiparse. Integrar prácticas agrícolas sostenibles, apostar por la transparencia y fortalecer la dimensión social del modelo productivo permite convertir un contexto incierto en una ventaja competitiva y social.

Mirar a 2026 con una visión transformadora

La gran conclusión del informe es contundente: la sostenibilidad del sistema agroalimentario es ya un pilar para la estabilidad económica, social y climática. No se trata solo de cumplir con la normativa, sino de construir modelos capaces de perdurar.

Desde SenValos, el trabajo en Ecogranxa San Isidro refleja esta visión de futuro. Agricultura ecológica, inclusión sociolaboral y resiliencia territorial se articulan en un mismo proyecto que demuestra que otra forma de producir —y de incluir— no solo es posible, sino necesaria.

Decir las cosas como son implica asumir que el cambio ya está en marcha. La cuestión no es si el sector agroalimentario debe transformarse, sino cómo y con quién. Apostar por modelos sostenibles e inclusivos es, hoy, una decisión estratégica. Y también una oportunidad para construir un futuro más justo, más resiliente y más compartido.

Pensando en 2026, anticiparse ya no es opcional. Para facilitar este camino, desde SenValos hemos preparado un Ebook sobre las Tendencias en Sostenibilidad para 2026, con una visión clara y práctica alineada con los marcos del Pacto Mundial de la ONU España. En él encontrarás claves sencillas, ejemplos aplicables y enlaces a recursos útiles para integrar la sostenibilidad ambiental y social en la gestión diaria. Descárgalo y pasa de la teoría a la acción, fortaleciendo el impacto, la resiliencia y el valor a largo plazo de tu organización.

2025 en ONGD SenValos: un año de inclusión, alianzas y resultados medibles

31 de diciembre de 2025. Cerramos el año con una mezcla de orgullo sereno y responsabilidad. Orgullo, porque 2025 ha sido un año de mucho trabajo sostenido, de presencia en el territorio y de proyectos que han respondido a necesidades reales. Responsabilidad, porque cada dato que compartimos y cada historia que acompañamos nos recuerdan que la inclusión social no es una idea abstracta: es una tarea cotidiana, exigente y colectiva.

En un contexto social donde conviven avances con incertidumbres —y donde, en ocasiones, se escuchan discursos que simplifican la diversidad o cuestionan la sostenibilidad y la interculturalidad—, en ONGD SenValos hemos optado por un enfoque claro: actuar con rigor, cercanía y evidencia, sumando alianzas para que las oportunidades sean más accesibles para todas las personas y para que nuestras comunidades sean más cohesionadas, más seguras y más prósperas.

Este artículo es una recapitulación ordenada de lo que hemos impulsado en 2025, los resultados alcanzados y la mirada con la que entramos en 2026.

Una idea-fuerza que ha guiado 2025: inclusión que se construye en lo local

Si algo define este año es la combinación de tres elementos:

  1. Territorio: proyectos aterrizados, con presencia real en municipios y comarcas.
  2. Acompañamiento: procesos de inclusión que no se resuelven en una sesión, sino en itinerarios sostenidos.
  3. Alianzas: administración local, tejido asociativo, empresas y ciudadanía comprometida.

La inclusión social, la empleabilidad, la educación, la salud comunitaria o el bienestar en el rural no dependen de una única intervención. Dependen de redes y de continuidad. Por eso, en SenValos hemos priorizado el trabajo en red, la coordinación con agentes locales y la capacidad de adaptar cada proyecto a la realidad concreta de cada lugar.

Proyectos principales de 2025

1) Inclusión social de personas migrantes en A Coruña, Negreira, Vilagarcía de Arousa y Chantada

Durante 2025 desarrollamos diversos proyectos de inclusión social dirigidos a personas migrantes en A Coruña, Negreira, Vilagarcía de Arousa y Chantada. El objetivo común ha sido reducir barreras y ampliar oportunidades a través de acciones de acompañamiento, orientación, activación comunitaria y derivación coordinada a recursos.

Estos proyectos se sostienen sobre una premisa sencilla: la inclusión no ocurre “por inercia”. Requiere información accesible, apoyos en momentos clave, acompañamiento para navegar trámites y recursos, y también espacios donde fortalecer el vínculo comunitario.

2) Proyecto europeo: formación en lenguas de acogida utilizando IA, en colaboración con Polonia

La lengua es una llave. Abre puertas a la participación social, a la formación, al empleo y al acceso a servicios. En 2025 impulsamos un proyecto europeo de formación en lenguas de acogida utilizando IA, en colaboración con Polonia.

El foco ha estado en explorar enfoques más personalizados y accesibles: ritmos de aprendizaje distintos, itinerarios adaptables y recursos que reduzcan la dependencia de un único formato de enseñanza. La innovación, en nuestro enfoque, no sustituye lo humano: lo refuerza. La tecnología es útil cuando amplía el acceso, reduce brechas y respeta la diversidad de contextos.

3) COIDAMUXÍA: promoción del voluntariado para paliar la soledad no deseada en el rural

El rural no solo necesita servicios: necesita comunidad. En 2025 impulsamos un proyecto de promoción del voluntariado de COIDAMUXÍA orientado a paliar la soledad no deseada en el ámbito rural.

La soledad no deseada es un fenómeno silencioso, con efectos sobre la salud y el bienestar. Responder a ella exige sensibilidad, continuidad y una forma de cuidado que no infantilice ni invada, sino que acompañe desde el respeto. El voluntariado, bien diseñado y bien cuidado, puede ser una herramienta poderosa para fortalecer vínculos, activar redes vecinales y sostener la vida cotidiana.

4) VALÍA: itinerario integral para mujeres migrantes en situación de vulnerabilidad

En 2025 desarrollamos el proyecto VALÍA, un itinerario integral para mujeres migrantes vulnerables. Este trabajo ha partido de una realidad que conviene nombrar sin rodeos: muchas mujeres migrantes afrontan barreras acumuladas (administrativas, laborales, lingüísticas, de cuidados, de aislamiento social o de acceso a derechos).

Un itinerario integral significa acompañar con perspectiva de género y derechos, coordinando recursos y sosteniendo procesos, no solo “atendiendo demandas puntuales”. En VALÍA, la prioridad ha sido fortalecer capacidades, proteger derechos y ampliar redes de apoyo para que cada persona pueda construir su proyecto vital con más seguridad y autonomía.

5) Ecogranja San Isidro: inclusión sociolaboral a través de la agricultura regenerativa

La transición ecológica no es solo una cuestión ambiental: también es social. En 2025 avanzamos en el proyecto de inclusión sociolaboral a través de la agricultura regenerativa en Ecogranja San Isidro.

La agricultura regenerativa conecta empleo, aprendizaje práctico, sostenibilidad y arraigo territorial. Trabajar desde este enfoque significa pensar a largo plazo: suelos más sanos, producción con menor impacto, y al mismo tiempo itinerarios de inclusión que pueden abrir puertas al empleo y al emprendimiento en el sector agroalimentario.

6) Refuerzo educativo para jóvenes migrantes en A Coruña, con apoyo en material escolar

La educación es un derecho y también un predictor de oportunidades futuras. En 2025 mantuvimos el proyecto de refuerzo educativo para jóvenes migrantes en A Coruña, incluyendo apoyo en la entrega de material escolar.

Aquí el objetivo es muy concreto: que el punto de partida no determine el techo. Acompañar en el estudio, reforzar hábitos, apoyar la continuidad educativa y reducir barreras materiales es una inversión directa en futuro, en autoestima y en pertenencia.

7) Dinamización del sector productivo agroecológico en la comarca de A Coruña

En 2025 participamos como agente dinamizador del sector productivo agroecológico de la comarca de A Coruña. La agroecología es una vía de desarrollo territorial con potencial económico, ambiental y social. Dinamizar el sector significa facilitar conexiones, activar redes, visibilizar iniciativas y contribuir a un ecosistema productivo más resiliente.

Este trabajo tiene un componente estratégico: si queremos territorios vivos y transiciones justas, necesitamos cadenas de valor locales, empleo digno y modelos productivos sostenibles que no dejen a nadie atrás.

8) Promoción del asociacionismo migrante: apoyo a iniciativas en A Coruña, Betanzos y Costa da Morte

La inclusión se fortalece cuando hay participación y organización comunitaria. En 2025 reforzamos la promoción del asociacionismo migrante, apoyando iniciativas en A Coruña, Betanzos y Costa da Morte.

Este apoyo busca algo esencial: que las personas migrantes no sean solo destinatarias de servicios, sino también protagonistas de propuestas, espacios de convivencia y acciones colectivas. El asociacionismo es un vehículo de ciudadanía activa y una pieza clave para construir comunidades más cohesionadas.

Resultados 2025: datos que hablan de esfuerzo y de impacto

La rendición de cuentas importa. No solo por transparencia, sino porque permite aprender, mejorar y sostener el apoyo social a lo que funciona.

En 2025, en ONGD SenValos:

  • Atendimos a 643 personas migrantes a lo largo del año.
  • El 63% fueron mujeres, lo que refuerza la importancia de mantener enfoques específicos y medidas que contemplen desigualdades estructurales.
  • Formamos a 95 personas, impulsando competencias clave para la autonomía y la empleabilidad.
  • Logramos inserción laboral estable para 34 personas, un indicador especialmente relevante por su impacto directo en seguridad económica y proyecto de vida.
  • Impactamos positivamente en más de 13.600 personas de manera indirecta, a través de acciones comunitarias, sensibilización, redes, dinamización y mejora de entornos.

Estos datos no son una meta final: son un punto de partida para seguir mejorando. Detrás de cada cifra hay tiempo, coordinación, seguimiento, y también la voluntad de quienes confían en nuestros programas y participan en ellos.

Lo que 2025 nos ha enseñado (y lo que no vamos a perder de vista)

Este año deja aprendizajes claros:

  • Los itinerarios funcionan mejor que las intervenciones aisladas. La inclusión exige continuidad y seguimiento.
  • El enfoque comunitario multiplica el impacto. Cuando activas redes locales, los cambios se sostienen más allá de un proyecto.
  • La innovación útil es la que reduce brechas. La IA y la tecnología tienen sentido cuando mejoran acceso, personalización y eficiencia sin deshumanizar procesos.
  • El rural necesita soluciones específicas. La soledad no deseada no se aborda con recetas urbanas: requiere cercanía, presencia y respeto por los ritmos del territorio.
  • La sostenibilidad y la inclusión son dos caras de la misma transición. No hay futuro ambiental viable sin justicia social, ni justicia social duradera sin entornos sostenibles.

Mirada 2026: consolidar, escalar y cuidar lo esencial

Entramos en 2026 con una visión práctica y de futuro: consolidar lo que funciona, escalar lo replicable y reforzar la calidad del acompañamiento. Esto implica:

  • fortalecer itinerarios de empleabilidad y formación;
  • ampliar enfoques comunitarios y de participación;
  • seguir innovando en aprendizaje de lenguas y metodologías accesibles;
  • reforzar acciones que conecten agroecología, empleo y territorio;
  • y cuidar al equipo y al voluntariado, porque no hay impacto sostenido sin organizaciones cuidadas.

Gracias y cómo seguir sumando

Nada de esto se hace en solitario. Gracias a las personas participantes, al voluntariado, al equipo profesional, a las entidades colaboradoras, a las administraciones y al tejido productivo que ha caminado con SenValos durante 2025.

Si quieres contribuir a que este trabajo continúe y llegue más lejos en 2026, hay varias formas de sumar: participar, difundir, colaborar como entidad o apoyar las iniciativas de SenValos desde tu ámbito. Lo importante es lo mismo: seguir construyendo comunidad y oportunidades reales, con rigor y con humanidad.

Cada menú cuenta: SenValos en el PDE de Restauración Colectiva

La participación de SenValos en el Proceso de Descubrimiento Emprendedor (PDE) de Restauración Colectiva impulsado por la Fundación Paideia Galiza y la Fundación Juana de Vega ha sido una oportunidad para llevar un mensaje claro: la transición hacia una restauración colectiva responsable en Galicia solo tendrá sentido si al mismo tiempo fortalecemos el tejido agroecológico y abrimos espacio a la inclusión laboral y el emprendimiento de las personas migrantes.

En la mesa de personas expertas sobre producción ecológica, SenValos ha puesto sobre la mesa esta doble mirada: territorio y empleo digno; transición ecológica y justicia social; menús saludables y proyectos de vida que arraigan en Galicia.

Un PDE para repensar la restauración colectiva en clave de territorio

Los PDE son jornadas participativas en las que administración, empresas, entidades sociales, centros de investigación y otras personas clave se reúnen para identificar retos y oportunidades de negocio ligados a la Estrategia de Especialización Inteligente (RIS3). En este caso, el PDE se centró en cómo impulsar una restauración colectiva –pública y privada– que incorpore criterios de circularidad, ecología y sostenibilidad, y que abra nuevas oportunidades empresariales en Galicia.

Este PDE se enmarca en el proyecto Circular Challenge de Paideia, que trabaja para apoyar la innovación y la economía circular en pequeños negocios gallegos, abarcando diferentes sectores productivos.

Lo que nos dejó la presentación de la Fundación Juana de Vega

La presentación inicial de la Fundación Juana de Vega, titulada “Restauración colectiva responsable: cómo conseguila e superar obstáculos” (5 de noviembre de 2025), dibujó con mucha claridad tanto la urgencia como el potencial de transformación que tiene la restauración colectiva en Galicia.

Algunas ideas clave que invitan a la acción

  • El sistema alimentario está en el centro de los grandes desafíos: alrededor del 30 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero proviene de la alimentación; un tercio de los alimentos acaba en la basura; y millones de muertes anuales se relacionan con dietas poco saludables.
  • Galicia es un territorio con enorme potencial agrario, pero en abandono: se han perdido unas 300.000 hectáreas de superficie agraria útil desde 1985 y unas 500.000 hectáreas con buena aptitud productiva están infrautilizadas, con el consiguiente aumento del riesgo de grandes incendios y la desaparición de los mosaicos agroforestales.
  • Existe una alta dependencia agroalimentaria externa, especialmente en frutas, hortalizas, patata y cereales. Sin embargo, recuperando en torno a 146.000 hectáreas de cultivos se podría reducir aproximadamente un 30 % esa dependencia y avanzar hacia una mayor soberanía alimentaria.
  • La producción ecológica en Galicia crece, pero sigue lejos de su potencial: unas 43.000 hectáreas (6–7 % de la SAU), mayoritariamente pastos, con muy poca superficie ecológica dedicada a frutas, hortalizas, patata y cereales que realmente alimenten comedores colectivos.
  • El marco normativo empuja en la buena dirección: el Pacto Verde Europeo y la estrategia “De la granja a la mesa” impulsan la compra pública alimentaria sostenible; en España, se estima un gasto anual de unos 2.500 millones de euros en compra pública de alimentos, que debe convertirse en palanca de cambio hacia sistemas alimentarios más saludables y circulares.
  • El nuevo Real Decreto 315/2025 sobre menús escolares fija criterios mínimos de calidad nutricional y sostenibilidad: fruta y verdura diarias, mínimo de producto de temporada, refuerzo del consumo de legumbres y pescado, e introducción obligatoria de producto ecológico, con previsión de extender estos criterios a hospitales y residencias.
  • Galicia cuenta además con una nueva Ley de Calidad Alimentaria (1/2024), que protege la calidad, trazabilidad y sostenibilidad de los alimentos gallegos, y con una ley que incorpora el ciclo de vida del producto como criterio de evaluación en las contrataciones públicas.
  • Los comedores escolares son una palanca decisiva: hay 616 comedores y casi 77.000 comensales, con más de 100.000 menús servidos cada día en Galicia, pero la mayoría de las concesiones están en manos de grandes empresas con sede fuera del territorio, lo que dificulta la entrada de pequeñas producciones locales.
  • Ya existen experiencias inspiradoras que demuestran que es posible: la red municipal de comedores de Ames, la biorregión EoAlimenta y la restauración corporativa sostenible de Inditex, así como los “Ecocomedores da Biosfera” en Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo, con una asociación de personas productoras ecológicas (ECOAGRA), formación a cocinas y herramientas digitales para la comercialización.
  • Las barreras principales son sistémicas: licitaciones pensadas para grandes lotes, criterios de adjudicación dominados por el precio, falta de plataformas logísticas, desconexión entre oferta y demanda y debilidad de las pequeñas explotaciones en transformación y comercialización.
  • La solución pasa por coordinar toda la cadena de valor: producción local, logística, compra responsable, cocina colectiva y educación para un consumo consciente, trabajando de forma articulada entre administraciones, empresas, personas productoras, cocineras y entidades sociales.

Esta radiografía conecta de lleno con la propia misión de SenValos: si no se gestionan territorio y cadenas de valor con criterio social y ecológico, se consolidan el abandono, la precariedad y la desigualdad.

La aportación de SenValos: agroecología e inclusión de personas migrantes

En la mesa de producción ecológica del PDE, SenValos ha llevado la voz de quienes, a menudo, quedan fuera de estas conversaciones: las personas migrantes que ya están sosteniendo parte del sistema alimentario, tanto en el campo como en la restauración, y que sin embargo siguen afrontando más barreras que oportunidades.

Nuestra apuesta se centra en varios ejes:

  1. Apoyar el tejido productivo agroecológico gallego
    • Acompañando a pequeñas explotaciones en su profesionalización y conexión con canales de restauración colectiva.
    • Promoviendo alianzas entre personas productoras, comedores escolares, empresas de restauración y administraciones locales, para que la compra pública y colectiva priorice producto ecológico y de proximidad.
  2. Facilitar la incorporación de personas migrantes a este tejido productivo
    • Diseñando itinerarios de inserción laboral que conectan formación en agroecología, cocina sostenible y competencias transversales con necesidades reales de mano de obra en el medio rural y en la restauración.
    • Impulsando prácticas, contratos y acompañamiento social que favorezcan el arraigo en el territorio, evitando que la mano de obra migrante quede condenada a la temporalidad y a la precariedad.
  3. Impulsar el emprendimiento con impacto social y ambiental
    • Acompañando proyectos liderados por personas migrantes en ámbitos como la producción ecológica, la transformación alimentaria o la restauración, ayudando a que estos negocios se conecten con cadenas de suministro locales y con iniciativas de restauración colectiva responsable.

El mensaje es sencillo: si vamos a rediseñar los menús que alimentan a miles de niñas, niños, personas mayores y trabajadoras cada día, aprovechemos ese esfuerzo para crear empleo digno, diversificar el tejido empresarial y convertir la diversidad cultural en un activo para el territorio.

De los menús a los proyectos de vida: próxima parada, Territorio Emprende

Esta visión se seguirá concretando este fin de semana en el encuentro Territorio Emprende – Retiro Semente I: “O fogón e a foliada das alianzas”, organizado por Fundación Paideia. El retiro tendrá lugar en la Casa Rural A Casa Antiga do Monte, en Lestrobe (A Coruña), un espacio pensado para combinar reflexión, convivencia y diseño de proyectos con impacto.

Dentro del programa, el sábado 29 de noviembre, la mesa redonda “Experiencia inspiradora: Emprender con impacto” pondrá rostro y voz a esta apuesta por el emprendimiento diverso y arraigado al territorio. Allí compartirán su experiencia dos personas emprendedoras migrantes acompañadas por SenValos:

  • Marina, innovadora agrícola venezolana vinculada a la producción agroecológica, que está demostrando que es posible combinar conocimiento técnico, prácticas sostenibles y una mirada intercultural sobre la alimentación.
  • Mamadou, emprendedor senegalés al frente del restaurante Faramaren, que incorpora producto local y propuestas gastronómicas que acercan otras culturas al paladar gallego, generando empleo y dinamizando el entorno.

Esta mesa, moderada por la socióloga y consultora Luisa Gallego, se enmarca en una jornada que también incluye un laboratorio de cocreación de ideas, espacios de cine-fórum sobre territorio y futuro sostenible, y un cierre colectivo de compromisos.

Hacia una restauración colectiva que transforme territorio y biografías

La participación de SenValos en el PDE de Restauración Colectiva y en Territorio Emprende no es un hecho aislado, sino un paso más en una estrategia de largo recorrido:

  • Vincular la lucha contra el abandono rural y el riesgo de incendios con la creación de empleo digno en el campo y la restauración.
  • Aprovechar el enorme volumen de menús de los comedores colectivos como herramienta para impulsar la producción ecológica local.
  • Asegurar que las personas migrantes forman parte, en condiciones de igualdad, de esta transición ecológica, ya sea a través de la inserción laboral o del emprendimiento.

Si tú trabajas en una administración local, en un comedor escolar, en una empresa de restauración o en una explotación agroecológica, este es el momento de preguntarte qué papel puedes jugar. Cada licitación, cada menú, cada pequeño acuerdo de suministro puede ser una pieza más en un sistema alimentario gallego más justo, sostenible e inclusivo.

En SenValos seguiremos poniendo el foco ahí: en que cada menú cuente, y en que cada persona que quiere construir su vida en Galicia pueda hacerlo contribuyendo a un territorio vivo, diverso y con futuro.

RSC en pymes en España: claves de impacto social y cómo SenValos te acompaña

La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) ya no es patrimonio exclusivo de las grandes empresas. En España, las pymes sostienen la economía y el empleo, y su proximidad al territorio les permite generar un impacto social directo: oportunidades laborales para colectivos vulnerables, apoyo a iniciativas comunitarias, impulso de la igualdad y la diversidad, y construcción de alianzas con el tercer sector. El reto hoy no es decidir si hacer RSC, sino cómo integrarla en la gestión diaria con foco en resultados, recursos realistas y un relato coherente con la marca.

Desde SenValos, una ONGD con base en Galicia especializada en inclusión social, interculturalidad y desarrollo comunitario, acompañamos a pymes y negocios locales a dar el salto: pasar de acciones dispersas a estrategias sociales medibles, alineadas con el negocio y comunicadas con rigor.

¿Qué necesitan hoy las pymes para impulsar su impacto social?

  1. Empleo inclusivo y oportunidades reales
    Diseñar itinerarios y políticas que faciliten la contratación, prácticas o empleabilidad de personas en situación de vulnerabilidad (personas migrantes y retornadas, jóvenes sin experiencia, mayores de 45, personas con discapacidad, mujeres en riesgo de exclusión, etc.). Claves: selección sin sesgos, adaptaciones razonables, tutoría interna, proveedores de intermediación social fiables y objetivos SMART (p. ej., 10 contrataciones inclusivas en 12 meses).
  2. Compromiso con la comunidad local
    Las pymes quieren apoyar su entorno inmediato, pero necesitan canales claros: voluntariado profesional, donaciones en especie, micro‑patrocinios, cesión de espacios, mentorías a entidades sociales o centros educativos, campañas solidarias con clientela y proveedoras, etc. Lo importante es priorizar causas materiales (salud, cuidados, juventud, inserción sociolaboral, economía circular…) donde la empresa tenga legitimidad y capacidades.
  3. Igualdad, diversidad y conciliación
    Avanzar hacia una cultura interna que promueva la igualdad de género y la diversidad (cultural, generacional, funcional), con medidas de conciliación realistas (flexibilidad, horarios racionales, turnos inclusivos), protocolos frente a la discriminación y planes formativos en liderazgo inclusivo.
  4. Medición y comunicación del impacto
    Pasar de la buena intención a la evidencia: definir indicadores sociales sencillos (personas beneficiarias, inserciones logradas, horas de voluntariado, becas concedidas, compras responsables), recoger datos con regularidad y contar historias de cambio verificables. La comunicación debe ser honesta, evitando el social‑washing.
  5. Gobernanza ética y cadena de suministro responsable
    Establecer un código ético breve y aplicable, cláusulas sociales para proveedoras, y priorizar compras a economía social y local cuando sea posible. Esto acerca la RSC al corazón del negocio y reduce riesgos reputacionales.
  6. Formación y cultura
    Sensibilizar y capacitar al equipo: cómo atender a clientela diversa, lenguaje inclusivo, voluntariado profesional, seguridad y bienestar psicosocial. La RSC crece desde dentro.

Barreras habituales que frenan a las pymes

  • Recursos y tiempo limitados: estructuras pequeñas y márgenes ajustados dificultan dedicar personas y presupuesto estables.
  • Falta de conocimiento y herramientas: cuesta saber por dónde empezar o cómo priorizar.
  • Medición y reporting complejos: si no se mide, es difícil sostener o escalar lo que funciona.
  • Percepción de burocracia/sobrerregulación: miedo a “no llegar” o a generar tareas administrativas innecesarias.
  • Desalineación con el negocio: iniciativas solidarias bienintencionadas pero desconectadas de la estrategia, lo que resta tracción interna y continuidad.

La solución: simplificar, priorizar, medir lo esencial y alinear impacto y negocio. Aquí es donde SenValos aporta método y acompañamiento práctico.

Consejos para implementar una RSC viable y sostenible

  1. Define tu propósito social y los temas materiales. Identifica 3–5 prioridades alineadas con tu negocio (p. ej., empleo inclusivo, apoyo a cuidados, juventud, economía circular) y con las expectativas de tus grupos de interés.
  2. Establece objetivos SMART y un horizonte de 12 meses. Fija metas específicas y medibles (p. ej., 5 inserciones laborales, 100 horas de voluntariado profesional, 20% de compras a proveedoras locales/ES).
  3. Empieza por quick wins de alto impacto y bajo coste. Ejemplos: acuerdos con entidades sociales para prácticas, donaciones en especie, mentoría profesional, horarios de conciliación.
  4. Nombra una persona referente interna. Aunque sea a tiempo parcial, coordinará acciones, indicadores y comunicación; define responsabilidades y tiempos.
  5. Implanta un kit básico de gobernanza ética. Código ético breve, protocolo anti‑discriminación y de acoso, canal de consultas y compromiso de cumplimiento (protección de datos, prevención de riesgos, anticorrupción proporcional al tamaño).
  6. Integra la inclusión laboral de forma progresiva. Diseña puestos accesibles, tutoría interna y adaptaciones razonables; colabora con entidades de intermediación y empleo protegido.
  7. Activa voluntariado corporativo con sentido. Prioriza voluntariado profesional vinculado a competencias del equipo (marketing, digitalización, asesoría), con calendarios realistas.
  8. Compra con criterio social y local. Establece una política de compras responsables e introduce cláusulas sociales; diversifica proveedoras e incorpora economía social y cooperativas.
  9. Mide pocos indicadores, pero bien. Personas beneficiarias, inserciones logradas, horas de voluntariado, % compras responsables, satisfacción de personas participantes; revisa trimestralmente.
  10. Comunica con honestidad y evidencia. Relatos breves con datos y testimonios; evita el social‑washing. Publica un one‑pager anual y actualizaciones trimestrales en web y redes.
  11. Reserva un presupuesto ligero y visible. Aunque sea pequeño, asígnalo por iniciativa y controla su ejecución; combina recursos económicos, en especie y tiempo de voluntariado.
  12. Forma y sensibiliza al equipo. Sesiones breves sobre igualdad y diversidad, atención intercultural, sesgos inconscientes y seguridad en la intervención.
  13. Gestiona riesgos y cumplimiento. Identifica riesgos sociales y reputacionales, define controles mínimos y criterios de autorización para campañas y alianzas.
  14. Aprovecha alianzas e incentivos. Conéctate a redes locales y sectoriales, busca convocatorias y certificaciones útiles (no burocráticas), y colabora con administraciones y ONG.
  15. Mejora continua. Evalúa cada trimestre, aprende de errores y escala lo que funciona; documenta procesos para replicarlos.

Beneficios concretos para tu pyme

Una RSC bien diseñada aporta beneficios tangibles y medibles para tu pyme. Favorece la atracción y la fidelización del talento al fortalecer el orgullo de pertenencia y reducir la rotación; refuerza la reputación y la confianza de la clientela y de la comunidad, lo que incrementa la prescripción y la lealtad; aporta diferenciación competitiva y abre puertas en licitaciones, grandes cuentas y cadenas de suministro que valoran el desempeño social; impulsa la innovación y la eficiencia mediante procesos más inclusivos y colaborativos que elevan la calidad del servicio y los resultados; y reduce riesgos legales y reputacionales al incorporar el cumplimiento social básico y una gestión proactiva de incidentes.

Próximos pasos: empecemos hoy

Si gestionas una pyme en Galicia o en cualquier territorio del Estado y quieres ordenar tu RSC social, te proponemos empezar por un Diagnóstico Express y, a partir de ahí, construir un Plan Social 12 meses con acciones de alto impacto y bajo coste. Nos adaptamos a tu tamaño, sector y ritmo de implementación.

  • Contacta con SenValos para una primera conversación y te orientamos sin compromiso.
  • Trae tus dudas: ¿por dónde empiezo?, ¿qué indicadores uso?, ¿cómo enlazo RSC con ventas, talento o calidad?
  • Saldrás con prioridades claras, un calendario y un método para poner tu impacto social en marcha y comunicarlo con garantías.

En SenValos creemos en una RSC práctica, medible y cercana: la que transforma tu empresa y tu comunidad al mismo tiempo. ¿Hacemos el camino juntas?

Agricultura social regenerativa en Ecogranxa San Isidro

Ecogranxa San Isidro: agricultura social regenerativa que transforma vidas y ecosistemas

La Ecogranxa San Isidro, situada en el municipio de Oza-Cesuras (A Coruña), es mucho más que una finca ecológica: es un laboratorio vivo de inclusión sociolaboral y sostenibilidad. Impulsada por la Asociación Benéfica Renacer, en alianza con la ONGD SenValos, la iniciativa forma a personas en situación de riesgo de exclusión social en las múltiples competencias que exige la agricultura regenerativa moderna: desde el diseño de rotaciones agroecológicas hasta la logística de pedidos. Este enfoque integral demuestra que la agricultura social puede crear empleo verde digno, fortalecer la economía local y regenerar suelos al mismo tiempo.

Un modelo agroecológico pionero en Oza-Cesuras

La Ecogranxa San Isidro nace con un propósito doble: restaurar la fertilidad de suelos gallegos degradados y ofrecer oportunidades reales de inserción en el sector agrario. Para ello aplica los principios de la agricultura regenerativa—coberturas vivas, mínimas labores, compostaje in situ y manejo holístico de la biodiversidad—reduciendo significativamente la huella de carbono y aumentando la materia orgánica del suelo. El proyecto está integrado en la Asociación Ecoagra, una red de productoras ecológicas que comparte recursos, formación y servicios de certificación, potenciando economías de escala solidarias.

Formación integral para la inclusión sociolaboral

La piedra angular del proyecto es un programa formativo anual de 750 horas, estructurado en módulos teórico-prácticos que cubren todas las fases de la cadena agroalimentaria:

  1. Manejo agroecológico y regenerativo
    • Diagnóstico de suelos y diseño de cultivos perennes y hortícolas.
    • Aplicación de bioinsumos y técnicas de no-laboreo para conservar la microbiota edáfica.
  2. Planificación y calendario de producción
    • Uso de software libre de planificación siembra-cosecha.
    • Coordinación con otras fincas de Ecoagra para escalonar la oferta y reducir mermas.
  3. Preparación de pedidos y logística sostenible
    • Técnicas de cosecha en fresco y uso de cajas reutilizables en circuito cerrado.
    • Rutas de entrega optimizadas en transporte compartido.
  4. Comercialización y marketing social
    • Fijación de precios justos y participación en mercadillos de productos sostenibles.
    • Uso de canales cortos y comercio de proximidad bajo la marca colectiva de la granja.

Además de habilidades técnicas, el programa incorpora mentorías en competencias transversales—trabajo en equipo, finanzas básicas y alfabetización digital—fundamentales para una inserción sociolaboral duradera.

Producción certificada por CRAEGA: garantía de calidad y confianza

Todos los cultivos de la granja están certificados por CRAEGA, sello que asegura prácticas exentas de químicos de síntesis y el cumplimiento de los reglamentos europeos de agricultura ecológica. La certificación no solo aporta valor añadido a los productos, sino que entrena a las y los participantes en los rigurosos controles y trazabilidad que exige el mercado bio actual, incrementando su empleabilidad en empresas agrarias o cooperativas afines.

Logística y economía circular en acción

El proceso de preparación de pedidos es otro aula abierta. Se aplica una economía circular que minimiza residuos, tales como las cajas retornables y la promoción del compostaje. El proyecto también enseña a diseñar rutas optimizadas, reduciendo combustible y tiempos de entrega. Estas competencias logísticas son muy demandadas por operadores de comedores colectivos y empresas de distribución ecológica.

Alianzas estratégicas que multiplican el impacto

La integración en la Asociación Ecoagra permite a la Ecogranxa San Isidro cooperar con otros productores y productoras de la comarca en compras conjuntas de semillas, intercambio de maquinaria y campañas de sensibilización. Este tejido colaborativo fortalece la soberanía alimentaria local y crea sinergias que ningún proyecto podría alcanzar en solitario. Asimismo, la granja participa activamente en jornadas técnicas del GDR Mariñas-Betanzos y la Fundación Juana de Vega, compartiendo su experiencia como caso de éxito de agricultura social regenerativa.

Canales de comercialización que apuestan por la alimentación saludable

Los productos ecológicos de la granja abastecen a:

  • Comedores colectivos de INDITEX en Arteixo, gestionados por Sodexo. Allí se sirven diariamente menús con verduras frescas de kilómetro cero, reforzando la responsabilidad social corporativa del grupo textil.
  • La red de Ecocomedores escolares, impulsada por el GDR Mariñas-Betanzos y la Fundación Juana de Vega, que garantiza a centenares de niñas y niños acceso a alimentos sanos, locales y de temporada.

Estos acuerdos estables proporcionan ingresos recurrentes a la granja y, sobre todo, visibilizan un modelo replicable de compra pública alimentaria que apoya la pequeña producción ecológica y la contratación inclusiva.

Beneficios ambientales de la agricultura regenerativa

Implementar prácticas regenerativas en Galicia ofrece una batería de beneficios medibles:

  • Captura de carbono: los suelos manejados con cultivos de cobertura y abonos verdes pueden secuestrar hasta 3 t CO₂ ha⁻¹ año⁻¹, mitigando el cambio climático.
  • Restauración de la biodiversidad: setos multifuncionales y charcas favorecen polinizadores y fauna auxiliar, reduciendo plagas sin pesticidas.
  • Ahorro de agua y energía: la mejora de la materia orgánica aumenta la retención hídrica del suelo y disminuye la necesidad de riego.
  • Cero residuos: los restos de cosecha se reincorporan como compost, cerrando el ciclo de nutrientes y evitando emisiones de metano en vertederos.
  • Paisajes resilientes: la diversificación de cultivos protege frente a eventos climáticos extremos, mejorando la seguridad alimentaria regional.

Estos logros conectan con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS 2, 12, 13 y 15) y demuestran que la sostenibilidad es compatible con la rentabilidad cuando se gestionan los recursos de forma regenerativa.

Impacto social: inclusión sociolaboral y empleo verde

En el plano humano, la Ecogranxa San Isidro genera transformación social tangible:

  1. Inserción laboral directa
    Más del 65 % de las personas que han participado en las acciones formativas de la Ecogranxa San Isidro han logrado una inserción sociolaboral estable.
  2. Desarrollo de habilidades transferibles
    El enfoque “de la semilla al plato” dota a las y los participantes de competencias en gestión de stocks, facturación y atención al cliente, válidas para múltiples sectores.
  3. Reducción de la exclusión social
    El trabajo al aire libre, la pertenencia a un equipo y la generación de ingresos estables mejoran la autoestima y fortalecen redes de apoyo comunitario.
  4. Economía local dinamizada
    Cada euro invertido en el programa genera 2,8 € en la economía comarcal mediante compras a proveedores, pago de salarios y servicios complementarios.
  5. Sensibilización ciudadana
    Las visitas pedagógicas y las campañas en redes sociales visibilizan la relación entre alimentación responsable, justicia social y salud pública.

Al final del proceso formativo, las personas participantes no solo poseen un oficio, sino también la confianza necesaria para integrarse plenamente en la vida económica y cultural de A Coruña.

Por tanto, la alianza entre ONGD SenValos y la Asociación Benéfica Renacer demuestra que la agricultura social regenerativa es una herramienta poderosa para construir un futuro más inclusivo y sostenible. La Ecogranxa San Isidro:

  • Regenera suelos y captura carbono.
  • Genera empleo verde estable y digno.
  • Abastece a comedores colectivos comprometidos con la salud y la proximidad.
  • Teje una red de productores y productoras que dinamiza la economía rural.

Los próximos retos incluyen ampliar la superficie cultivada, incorporar energías renovables y escalar el modelo a otros municipios gallegos. Si compartes esta visión, también puedes sumar: adquiere productos ecológicos de la granja, difunde sus logros o colabora como voluntario o voluntaria en las jornadas de trabajo comunitario.

La Ecogranja San Isidro ha sembrado una semilla de cambio; ahora es responsabilidad de todas las personas regarla para que florezca una Galicia más justa, resiliente y próspera.

¿Cómo elaborar una memoria de sostenibilidad que impulse el futuro de tu empresa?


¿Por qué tu empresa necesita una memoria de sostenibilidad?

En un mundo en el que la sostenibilidad ya no es una opción, sino una necesidad, las empresas de todos los sectores enfrentan una creciente presión para ser transparentes sobre su impacto ambiental y social. Sin embargo, muchas organizaciones aún no comprenden del todo la importancia estratégica de una memoria de sostenibilidad.

Te preguntarás, ¿realmente es tan crucial? Imagina que tu empresa ya ha implementado múltiples acciones para reducir su huella ambiental, mejorar la equidad laboral o contribuir a las comunidades donde opera. Pero, ¿cómo lo comunicas a tus inversores, clientes y a la sociedad en general? Aquí es donde entra en juego la memoria de sostenibilidad.

¿Qué es una memoria de sostenibilidad y para qué sirve?

La memoria de sostenibilidad es un documento esencial que refleja los compromisos, acciones y resultados de una empresa en áreas clave como el medio ambiente, la responsabilidad social y la gobernanza (ESG por sus siglas en inglés). Es más que un simple informe; es una herramienta estratégica que permite a las empresas comunicar su impacto, gestionar riesgos y fortalecer su reputación ante stakeholders clave, incluidos clientes, inversores y empleados.

Este informe también ayuda a cumplir con normativas locales e internacionales y, lo más importante, alinea a la empresa con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas. Sin una memoria de sostenibilidad, es posible que muchas de las acciones positivas que realiza tu empresa no sean vistas ni valoradas por quienes realmente importan.

Los beneficios de una memoria de sostenibilidad bien elaborada

  1. Transparencia y confianza: Los consumidores y los inversores hoy en día exigen transparencia. Un informe detallado sobre sostenibilidad genera confianza y demuestra que tu empresa se toma en serio su responsabilidad con el medio ambiente y la sociedad.
  2. Gestión de riesgos: Una memoria bien estructurada permite identificar y gestionar mejor los riesgos, como los cambios normativos o las expectativas cambiantes de los consumidores.
  3. Reputación y ventaja competitiva: Aquellas empresas que comunican efectivamente su compromiso con la sostenibilidad tienen una mejor reputación en el mercado. Esto puede traducirse en una mayor fidelización de clientes y una diferenciación respecto a la competencia.
  4. Cumplimiento normativo: En muchos países, la presentación de informes de sostenibilidad es obligatoria para ciertas empresas. Cumplir con estas normativas no solo evita sanciones, sino que refuerza la posición de tu organización como un actor responsable en el sector.

¿Cómo estructurar una memoria de sostenibilidad?

La elaboración de una memoria de sostenibilidad puede parecer un reto, especialmente si es la primera vez que tu empresa se enfrenta a este proceso. Sin embargo, con la metodología correcta, se puede convertir en un ejercicio transformador. En SenValos, hemos desarrollado un proceso eficiente y personalizado que garantiza que cada memoria sea clara, precisa y orientada a los objetivos de la empresa. A continuación, te mostramos los principales pasos:

  1. Análisis de materialidad: Antes de redactar el informe, es fundamental realizar un análisis de materialidad. Esto significa identificar los temas ambientales, sociales y de gobernanza que son más relevantes tanto para tu empresa como para tus stakeholders.
  2. Definición de KPIs: ¿Qué indicadores clave de rendimiento (KPIs) son necesarios para medir el éxito en sostenibilidad? Aquí se trata de seleccionar métricas que reflejen adecuadamente los impactos más importantes, como la huella de carbono, el consumo de agua, o la igualdad de género en la empresa.
  3. Recopilación de datos: Este es uno de los pasos más críticos. La memoria debe basarse en datos precisos y verificables, por lo que es fundamental contar con un equipo que pueda recolectar y estructurar la información de manera coherente.
  4. Redacción y estructura del informe: Una memoria de sostenibilidad debe ser accesible para todos los públicos. Esto significa que debe estar redactada en un lenguaje claro, sin tecnicismos innecesarios, y bien estructurada. En SenValos, nos encargamos de que el informe cuente con un equilibrio perfecto entre datos técnicos y narración persuasiva.

La importancia de un partner experto en memorias de sostenibilidad

Sabemos que redactar una memoria de sostenibilidad puede parecer una tarea desalentadora. Por eso, contar con un partner especializado como SenValos te asegura que cada aspecto del informe cumpla con los más altos estándares y esté alineado con las mejores prácticas internacionales.

Nuestro equipo de expertos no solo te ayuda a cumplir con las normativas, sino que también convierte la memoria de sostenibilidad en una herramienta estratégica que impulsa el valor de tu empresa a largo plazo. Desde la recolección de datos hasta la redacción y el diseño final, te acompañamos en cada paso del camino.


¿Por qué elegir SenValos para la elaboración de tu memoria de sostenibilidad?

  1. Experiencia sectorial: Con años de experiencia trabajando con empresas de todos los tamaños, sabemos cómo adaptar cada memoria a las necesidades específicas de cada industria.
  2. Enfoque personalizado: Entendemos que cada empresa tiene su propio recorrido hacia la sostenibilidad, por lo que personalizamos cada memoria para que refleje con precisión la realidad de tu organización.
  3. Compromiso con la calidad: Nos aseguramos de que cada informe esté redactado de manera clara, visualmente atractivo y cumpla con las expectativas de tus stakeholders.
  4. Cumplimiento de normativas internacionales: Nos mantenemos actualizados con las últimas regulaciones y estándares de sostenibilidad, asegurando que tu memoria no solo cumpla con los requisitos locales, sino que también esté a la vanguardia de las mejores prácticas globales.

El siguiente paso para tu empresa

No dejes que la falta de una memoria de sostenibilidad frene el crecimiento y la reputación de tu empresa. La sostenibilidad no es solo un desafío, es una oportunidad para diferenciarte en un mercado competitivo y fortalecer las relaciones con tus stakeholders.

Si deseas más información sobre cómo podemos ayudarte a desarrollar una memoria de sostenibilidad completa y adaptada a tu negocio, no dudes en contactarnos a través del formulario de nuestra página web. Estaremos encantados de programar una reunión para entender tus necesidades y mostrarte cómo podemos acompañarte en este proceso clave para el futuro de tu empresa.


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