Semana Santa en Galicia: una pausa para celebrar la interculturalidad también en la mesa y en la calle

Estos días algo cambia en Galicia. El ritmo afloja, las plazas se llenan de otra manera. Y en las cocinas de nuestra comunidad —de todos los barrios, de todos los orígenes— se encienden fogones y se abren cuadernos de recetas que guardan historias de otra tierra.

Galicia es hoy una sociedad diversa. Entre las nacionalidades extranjeras con mayor presencia figuran Portugal, Venezuela, Colombia, Brasil, Marruecos y Rumanía. Son vecinas y vecinos, personas que aportan su historia y su cultura a este territorio. Y esta semana, de una manera u otra, casi todas esas culturas viven algún tipo de pausa especial. Una pausa que tiene el mismo corazón en todas partes: reunirse, cocinar juntos y compartir la mesa.


Un viaje por seis cocinas

No hace falta buscar grandes discursos para encontrar la interculturalidad. A veces basta con asomarse a lo que cada familia pone sobre la mesa en estos días. Hemos recorrido seis orígenes presentes en nuestra comunidad y hemos encontrado algo llamativo: en todos ellos, esta época del año activa el mismo ritual humano de parar, cocinar con calma y compartir.

🇵🇹 Portugal

La calle como escenario compartido

En Portugal, estas fechas llenan las calles de alfombras de flores, luces y encuentros vecinales. El espacio público se convierte en lugar de comunidad. La mesa, mientras tanto, reserva un sitio especial para el bacalao y para el folar da Páscoa, un pan dulce con huevos que marca la llegada de la primavera.

🍽 Bacalhau · Folar da Páscoa

🇻🇪 Venezuela

La cocina como acto de memoria

Para muchas familias venezolanas que viven en Galicia, estos días son una oportunidad de cocinar las recetas que saben a casa. El pescado frito con tostones y el dulce de lechosa —papaya verde en almíbar— aparecen en las mesas como un puente afectivo con el país de origen.

🍽 Pescado frito · Dulce de lechosa

🇨🇴 Colombia

La diversidad dentro de la diversidad

Colombia es un ejemplo fascinante de cómo la gastronomía cambia según la región. El mote de queso en la costa Caribe, las estacas antioqueñas en el interior, los cuaresmeros en el Valle. Una misma cultura, múltiples expresiones. Una lección que también vale para entender la Galicia de hoy.

🍽 Mote de queso · Cuaresmeros

🇧🇷 Brasil

La alegría como ingrediente

Brasil convierte estos días en una celebración de lo sencillo: el pescado en familia, el intercambio de chocolates entre amigos. El amigo secreto de chocolate —una versión dulce del clásico amigo invisible— muestra que celebrar también puede ser eso: generar alegría compartida sin grandes protocolos.

🍽 Pescado · Ovos de chocolate

🇲🇦 Marruecos

El encuentro al caer la tarde

El calendario de las familias marroquíes en Galicia es diferente, pero el gesto es el mismo: al terminar la jornada, la familia se reúne en torno a la harira, una sopa generosa de legumbres, carne y especias. Una receta que es, antes que nada, un acto de hospitalidad y comunidad.

🍽 Harira · Chebakia

🇷🇴 Rumanía

El color como símbolo de identidad

La comunidad rumana celebra su Pascua a mediados de abril. Sus huevos pintados a mano con motivos tradicionales son una de las expresiones culturales más reconocibles de Europa del este. Junto a ellos, el cozonac —pan dulce relleno de nueces— llena las mesas de encuentros familiares en Vigo o A Coruña.

🍽 Cozonac · Pasca


«Seis orígenes, una misma receta invisible: parar juntos, cocinar con tiempo, sentarse sin prisa.»

Lo que nos une

Al revisar todas estas tradiciones, aparece algo que ningún recetario menciona explícitamente pero que está en todas ellas: la pausa como acto colectivo. Sea en Braga, en Caracas, en Popayán, en São Paulo, en Fez o en Cluj, estos días tienen en común el valor del encuentro.

Todas estas personas viven hoy en Galicia. Y cada una trae consigo no solo una historia personal, sino una manera de entender la comunidad, el tiempo compartido y la hospitalidad. Eso no empobrece a Galicia. La enriquece.

En SenValos trabajamos cada día para que la diversidad sea una oportunidad y no un obstáculo. Para que quienes llegan encuentren un lugar donde pertenecer. Y para que quienes llevamos tiempo aquí descubramos lo mucho que hay para aprender de quienes nos acompañan.


Una idea pequeña para estos días

Si tienes alrededor personas de origen diferente al tuyo —compañeras de trabajo, vecinos, familias que acompañáis desde vuestra entidad— estos días pueden ser una excusa perfecta para preguntar: ¿Qué cocinais vosotros en estas fechas? Las respuestas pueden sorprenderte. Y de esa sorpresa, a veces, nacen las mejores amistades.

La interculturalidad no se construye con grandes declaraciones. Se construye en la cocina, en la plaza, en la sobremesa larga. Se construye cuando reconocemos que detrás de una receta hay una identidad, y que esa identidad tiene valor y tiene lugar aquí.

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 0 Promedio: 0)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *